Safvan Allahverdi
20 Agosto 2017•Actualizar: 22 Agosto 2017
Todos los miembros de la Comisión Presidencial de las Artes y Humanidades renunciaron el viernes en protesta a la respuesta que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio con respecto a las manifestaciones de odio en Virginia la semana pasada.
“Supremacía, discriminación y los insultos no son valores americanos. Sus valores no son americanos. Debemos ser mejores que esto. Somos mejores que esto”, así lo expresó por medio de un comunicado el grupo de artistas prominentes, autores, presentadores y arquitectos. “Si esto no es claro para usted, entonces le recomendamos renunciar a su puesto también”.
El grupo compuesto por 17 miembros designados por el expresidente Barack Obama, nunca fue convocado por Trump.
Esta es una de las respuestas más recientes que ha tenido que enfrentar Trump por afirmar que todas las partes compartían la culpa del ataque de Charlottesville, donde resultó asesinada mujer que protestó contra la manifestación de odio que unió a neonazis, nacionalistas blancos y supremacistas raciales, en la que se cree es la demostración más grande de su tipo en toda la década.
Después Trump dobló sus apuestas al expresar su apoyo a las estatuas confederadas, símbolos de racismo y odio para muchos y el punto focal de la manifestación.
Empezando esta semana, Trump disolvió dos consejos de asesoramiento de negocios en vista de que ocho directores ejecutivos renunciaron a uno de ellos en respuesta a sus comentarios.
Ocho de las organizaciones caritativas más grandes del país, incluyendo al Ejército de Salvación, la Cruz Roja Americana y la organización de Susan G. Komen contra el cáncer de seno, cancelaron sus planes de llevar a cabo eventos cercanos en el Resort de Trump Mar-a-Lago en Florida.
La Cruz Roja se pronunció a través de un comunicado: “No podemos llevar a cabo nuestro evento de recaudación de fondos anual en el Mar-a-Lago, ya que esto se ha convertido en fuente de controversia y dolor para muchos de nuestros voluntarios, empleados y seguidores”.
Esperando prevenir que se repitan actos de violencia, como el ocurrido en Virginia, muchas ciudades han puesto en consideración remover las estatuas confederadas de sus lugares públicos.
El viernes, las autoridades de transporte de la ciudad de Nueva York, decidieron reemplazar las baldosas de la estación del metro de Times Square que hacen alusión a las banderas confederadas.
Al respecto, el vocero de la Autoridad Metropolitana del Transporte Kevin Ortiz declaró que “esas no son banderas confederadas, es un diseño basado en formas geométricas que representan ‘las intersecciones del mundo’”.
“Para evitar cualquier confusión, vamos a modificarlas para hacerlas completamente cristalinas”. El alcalde de la ciudad, Bill de Blasio confirmó que la ciudad daría inicio a un periodo de 90 días de revisión de “símbolos de odio” en la propiedad citadina.