El secretario de Estado Rex Tillerson aseguró este martes que Estados Unidos busca prevenir otro “estallido de guerra civil” entre el régimen sirio y los grupos insurgentes, una vez Daesh sea derrotado.
Tillerson le dijo al servicio informativo del Departamento de Estado que “lo que se espera es evitar otro estallido de guerra civil, porque sabemos que realmente hay dos conflictos principales en Siria: la guerra contra Isis y la guerra civil que dio las condiciones para que Isis surgiera”, refiriéndose al Estado Islámico de Irak y Siria, o Daesh. Agregó que están “trabajando fuertemente con Rusia y otros partidos para ver si coincidimos en los pasos a seguir para estabilizar a Siria en un mundo post-Isis”.
El secretario de Estado comentó la necesidad de retirar las fuerzas respaldadas por Irán en Siria, afirmando que “deben ir a sus hogares, independiente de si se trata de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán, milicias pagadas o combatientes extranjeros que Irán ha llevado a Siria en esta batalla”.
Tillerson advirtió que “esas son nuestras dos condiciones de estado final, y son compartidas por muchos de nuestros compañeros de coalición alrededor del mundo”. “No buscamos excusas para enviar nuestras fuerzas militares al norte del paralelo 38, y estamos tratando de convencer a Corea del Norte que no somos su enemigo. No somos una amenaza para ustedes, pero ustedes están presentando una amenaza inaceptable para nosotros y nosotros debemos responder”, dijo Tillerson, al referirse al misil balístico intercontinental.
También afirmó que al regresar a Asia está dispuesto a reunirse con Corea del Norte, con la condición de que renuncien a las armas nucleares. Tillerson invitó a China a hacer uso de su influencia con Corea del Norte, y enfatizó en las relaciones económicas de ambos países para crear condiciones apropiadas en las que las partes puedan tener un “diálogo productivo”.
El secretario de Estado espera que “en algún punto ellos empiecen a entender eso, y así sentarnos a hablar con ellos a discutir el futuro que les dará la seguridad que ellos están buscando y una prosperidad económica a su país que se propague por todo el norte de Asia”.
Con respecto a las tensiones con Rusia, que recientemente anunció la expulsión de 755 diplomáticos de Estados Unidos, Tillerson dijo que, aunque el terrorismo es un área de interés mutuo con Moscú y ambos países están luchando por derrotar a Daesh y están comprometidos con la estabilidad de Siria, la relación con Rusia sigue siendo causa de un “estrés significativo”.
Aunque las relaciones entre los dos países se han debilitado históricamente desde el fin de la Guerra Fría, Tillerson confirmó que se reuniría con su homólogo ruso, Sergey Lavrov, la próxima semana para discutir formas de mejorar esos lazos, ‘ad portas’ de un nuevo proyecto de sanciones para Rusia que ya fue aprobado por el Senado de Estados Unidos.
Tillerson argumentó que ni él ni el presidente están muy felices con la decisión que tomó el Congreso de imponer dichas sanciones ni con la manera en la que se hizo. La semana pasada, el Senado aprobó nuevas sanciones contra Rusia, Irán y Corea del Norte, que están esperando a ser firmadas por el presidente Donald Trump.
Las medidas fueron sometidas a votación, con un resultado de 98-2, e incluyen sanciones a oficiales rusos en represalia por su presunta interferencia en las elecciones presidenciales de 2016. También se tomaron medida contra Irán y Corea del Norte, en respuesta a sus programas de armas.
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