Diego Camilo Carranza Jimenez
20 Diciembre 2018•Actualizar: 21 Diciembre 2018
El Gobierno mexicano confirmó que aceptará "por razones humanitarias y de manera temporal" el ingreso a su territorio de migrantes que no sean nacionales que sean devueltos por Estados Unidos.
El anuncio de las autoridades mexicanas ocurre luego del pronunciamiento de este jueves del el Departamento de Seguridad Interna estadounidense (DHS, por sus siglas en inglés), en el que señala que "tiene la intención de implementar una sección de su ley migratoria que le permitiría devolver a extranjeros, no mexicanos", al país azteca para que esperen allí el desarrollo de su proceso migratorio en Estados Unidos.
"México reafirma su derecho soberano de admitir o rechazar el ingreso de extranjeros a su territorio, en ejercicio de su política migratoria. Por ello, el Gobierno ha decidido tomar acciones en beneficio de las personas migrantes, en particular a los menores de edad, estén acompañados o no, así como para proteger el derecho de aquellos que desean iniciar y seguir un procedimiento de asilo en territorio de los Estados Unidos de América", confirmó la secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado.
La Cancillería mexicana explicó que permitirá dicho ingreso, a quienes "hayan ingresado a ese país (EEUU) por un puerto de entrada o que hayan sido aprehendidas entre puertos de entrada, hayan sido entrevistadas por las autoridades de control migratorio de ese país, y hayan recibido un citatorio para presentarse ante un Juez Migratorio".
Los migrantes podrán permanecer en territorio mexicano bajo la condición de “estancia por razones humanitarias” y podrán realizar entradas y salidas múltiples del territorio nacional.
Además, el Estado garantizará que "gocen plenamente de los derechos y libertades reconocidos" en la Legislación mexicana y los tratados internacionales suscritos por el país, por lo que "tendrán derecho a un trato igualitario sin discriminación alguna y con el debido respeto a sus derechos humanos, así como la oportunidad de solicitar un permiso para trabajar a cambio de una remuneración", lo que les permitirá cubrir sus necesidades básicas.
La Secretaría concluyó diciendo que las acciones que tomen los gobiernos de México y de Estados Unidos "no constituyen un esquema de Tercer País Seguro, en el que se obligaría a las personas migrantes en tránsito a solicitar asilo en México. Están dirigidas a facilitar el seguimiento de las solicitudes de asilo en los Estados Unidos, sin que eso implique obstáculo alguno para que cualquier persona extranjera pueda solicitar refugio en México".