İnci Gündağ
19 Marzo 2018•Actualizar: 19 Marzo 2018
Este sábado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia declaró como no gratos a 23 diplomáticos de la embajada británica en Moscú y les dio una semana de plazo para que abandonen el país.
Ante esto, el Reino Unido reaccionó y dijo que esa medida era de esperarse. “En vista de las anteriores actuaciones de Rusia, esta respuesta era de esperar. El Consejo de Seguridad Nacional se reunirá la semana que viene para discutir los siguientes pasos a dar", señala un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
"El Consejo de Seguridad Nacional se reunirá la semana que viene para discutir los siguientes pasos a dar. Nuestra prioridad es preocuparnos de nuestro equipo en Rusia y ayudarles a volver a Inglaterra. La respuesta de Rusia al respecto no cambia la realidad. Rusia intentó atentar contra dos personas en territorio inglés. No hay otro resultado que la culpabilidad de Rusia. El que no ha actuado en conformidad con el derecho internacional y ha violado el acuerdo sobre las armas químicas es Rusia”, añade el texto.
El comunicado se refiere al caso del exespía ruso, Sergei Skripal, de 66 años, y su hija, Yulia, de 33, quienes fueron llevados a un hospital el 4 de marzo, después de ser encontrados inconscientes en la ciudad de Salisbury, en Inglaterra.
La primera ministra británica, Theresa May, dijo que fueron envenenados con un agente nervioso de rango militar desarrollado por Rusia.
En el comunicado también se indicó que la embajadora del Reino Unido en Rusia, Lauri Bristow, había sido notificada respecto a que 23 de sus diplomáticos iban a ser expulsados y a que el British Council iba a ser cerrado.
Bristow fue convocada al Ministerio de Relaciones Exteriores, donde recibió una nota con las medidas tomadas por Moscú.
Las contramedidas rusas también incluyen el retiro de un consentimiento para abrir el consulado general británico en San Petersburgo y el cierre del British Council.
El ataque en Salisbury se ha comparado con la muerte del exagente de la KGB, Alexander Litvinenko, en 2006, quien falleció después de beber un té radiactivo.
A Skripal se le otorgó refugio en el Reino Unido luego de un intercambio de espías, en 2010, entre Estados Unidos y Rusia.
Antes del intercambio, Skripal estaba en prisión, ya que había sido condenado a 13 años de cárcel por filtrar información a la inteligencia británica.
*Daniel Gallego contribuyó con la redacción de esta nota.