Syvestre Krock y Felix Nkambeh Tih
25 Octubre 2017•Actualizar: 26 Octubre 2017
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, hizo un llamado este miércoles a la comunidad internacional a actuar solidariamente para ayudar a la República Centroafricana a hacer frente al caos y la violencia.
“Necesitamos el compromiso de la comunidad internacional, no sólo para aliviar su sufrimiento, sino porque hay una oportunidad de construir una nueva República Centroafricana en paz y seguridad”, dijo Guterres en una rueda de prensa conjunta con Faustin-Archange Touadera, presidente de la nación en Bangui, su capital.
“Esta solidaridad internacional le podría permitir a la República Centroafricana participar en un proceso de desarrollo por el bienestar de su pueblo”, agregó Guterres quien llegó a Bangui el martes para una vista de cuatro días.
“Soy optimista. Es tiempo de que la comunidad internacional se comprometa porque vale la pena”, dijo Guterres.
Touadera, por su parte, dijo haber discutido con Guterres los problemas del país.
“Hablé con el secretario general de la ONU acerca de la situación actual de la República Centroafricana y en específico, nuestra disposición de seguir adelante. No he dudado en pedir de nuevo el apoyo de Naciones Unidas. Estoy satisfecho con la respuesta de Antonio Guterres, quien me aseguró su apoyo y el de la ONU”, dijo el mandatario.
El jefe de la ONU también visitará Bangassou, una ciudad ubicada al sur del país, donde se reunirá con los funcionarios locales, personas que han sido desplazadas internamente y otros miembros de la comunidad. También tiene un encuentro programado con el personal civil y uniformado de la misión pacificadora de la ONU en el país.
Violencia en curso
Guterres dará un discurso en la Asamblea Nacional el 27 de octubre antes de visitar el PK5, un distrito predominantemente musulmán en Bangui.
La ONU ha condenado la violencia en curso que se vive en el país. El 13 de octubre, un ataque a una mezquita, en el pueblo suroriental de Kembe, resultó en la muerte de 26 personas.
La violencia en el Estado centroafricano se desató en el 2013 cuando los rebeldes Seleka derrocaron al entonces presidente Francois Bozize, un líder cristiano que llegó al poder gracias a un golpe realizado en el 2003.
Según indican reportes de la ONU, los intensos combates entre los musulmanes Seleka y los cristianos rebeldes anti-Balaka, han causado que casi la mitad de la población total de la nación dependan de asistencia humanitaria.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.