Diego Carranza
12 de agosto de 2017•Actualizar: 13 de agosto de 2017
El relator especial de derechos humanos y sanciones internacionales de la ONU afirmó que las sanciones no son la respuesta a la creciente crisis en Venezuela y que la comunidad internacional no debería imponerlas.
"Las sanciones agravarían la situación del pueblo venezolano, que ya está sufriendo una inflación desastrosa y la falta de acceso a alimentos y medicinas adecuadas", dijo Idriss Jazairy.
Jazairy agregó que estas medidas conducirán a violaciones de los derechos de la ciudadanía. "Las sanciones son perjudiciales para cualquier Estado y pueden tener un impacto particularmente devastador en los ciudadanos de los países en desarrollo cuando perjudican a la economía".
El relator especial pidió a los países abstenerse de aplicar sanciones a Venezuela a menos que sean aprobadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, como lo dicta la Carta de las Naciones Unidas. También hizo un llamado a alcanzar acuerdos con el Gobierno venezolano: "los Estados deben entablar un diálogo constructivo con el Gobierno de Venezuela para encontrar soluciones a los retos muy reales que se enfrentan".
Su pronunciamiento se suma al del Secretario General de la ONU, quien a través de su portavoz dijo estar “convencido de que la crisis venezolana no puede ser resuelta mediante la imposición de medidas unilaterales”.
El 9 de agosto el Departamento del Tesoro de los EEUU sancionó a ocho funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro. Cuatro días antes el Mercado Común del Sur (Mercosur) decidió, desde Sao Paulo, suspender indefinidamente a Caracas del bloque, aplicando la “cláusula democrática”.