Nancy Caouette
02 de agosto de 2017•Actualizar: 02 de agosto de 2017
Dos días después del controversial voto que podría llevar a cambios significativos en el gobierno venezolano, Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia arrestaron a dos destacados líderes de la oposición.
El arresto demuestra la intención del presidente Nicolás Maduro de reforzar su poder, después de que las votaciones fueran ampliamente acusadas de fraudulentas.
“Acaban de sacar a Leopoldo de la casa. No sabemos dónde está ni a dónde lo llevan”, afirmó Lilian Tintori, esposa de López, en su cuenta de Twitter. Los tres hijos de Ledezma también denunciaron lo sucedido por medio de esta red social.
Ambos líderes, que por años han criticado la administración de Maduro, habían sido liberados de prisión recientemente, siendo sentenciados a arresto domiciliario. No obstante, la Corte Suprema dijo este martes que fueron enviados de vuelta a prisión por haber violado los términos de su liberación al hacer declaraciones políticas.
Tanto López como Ledezma habían usado sus redes sociales para instar a los venezolanos a boicotear las votaciones de la semana pasada, que permitían la creación de la Asamblea Constituyente y autorizaban a Maduro para reescribir la Constitución y disolver instituciones como la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.
La Casa Blanca condenó los arrestos, llamando a López y a Ledezma como “prisioneros políticos detenidos injustamente por el Régimen de Maduro”.
La vocera de Estados Unidos, Sarah Huckabee Sanders, declaró que el país “condena las acciones ocurridas bajo la dictadura de Maduro, y hacemos responsable directo a Maduro de la salud y seguridad de ambos hombres y todos quienes han sido afectados por su dictadura”.
Estados Unidos impuso sanciones económicas a Maduro y calificó la votación de la Asamblea Constituyente del domingo como una “ruptura entre el orden constitucional y democrático de Venezuela”.
La Unión Europea también se pronunció frente a las detenciones. “Escuchamos las noticias y creemos que claramente se está dando un paso en la dirección equivocada”.
*Michael Hernández contribuyó a este reporte desde Washington.