El anuncio del Pentágono el viernes temprano de que las fuerzas estadounidenses mataron al general iraní Qasem Soleimani fue recibido con elogios y críticas del Congreso de Estados Unidos.
Las reacciones llegaron inmediatamente después de que una declaración del Departamento de Defensa de EEUU que confirmaba que en un ataque aéreo en el Aeropuerto Internacional de Bagdad, Irak, se dio muerte a Soleimani, el líder de las Brigadas Quds de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Soleimani estaba "desarrollando activamente planes para atacar a los diplomáticos y miembros del servicio estadounidenses en Irak y en toda la región", decía el comunicado, justificando el asesinato del general que fue "responsable de la muerte de cientos de miembros del servicio de coalición y estadounidenses".
Los aliados republicanos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elogiaron la operación e indicaron que con ella se envió un fuerte mensaje a Irán.
“Vaya, el precio de matar e herir a estadounidenses acaba de subir drásticamente. Gran golpe para el régimen iraní que tiene sangre estadounidense en sus manos. Soleimani fue uno de los miembros más despiadados y viciosos del régimen del ayatolá. Tenía sangre estadounidense en sus manos”, señaló el senador de Carolina del Sur, Lindsey Graham, en una serie de tuits.
"Qasem Soleimani planeó el reino del terror de Irán durante décadas, incluida la muerte de cientos de estadounidenses. Esta noche, obtuvo lo que merecía y todos los soldados estadounidenses que murieron por su mano también obtuvieron lo que merecían: justicia. Estados Unidos está más seguro ahora después de la muerte de Soleimani", enfatizó el senador de Arkansas, Tom Cotton.
Por su parte, el senador Marco Rubio dijo: "Las acciones defensivas que Estados Unidos ha tomado contra #Iran y sus representantes son consistentes con las advertencias claras que han recibido. Decidieron ignorar estas advertencias porque creían que @POTUS (Donald Trump) estaba limitado por nuestras divisiones políticas internas. Calcularon mal".
La medida de Trump fue alabada incluso por sus críticos en los pasillos republicanos.
"Esto es muy simple: el general Soleimani está muerto porque era un hombre malvado que asesinó a estadounidenses. El presidente hizo la llamada valiente y correcta, y los estadounidenses deberían estar orgullosos de nuestros miembros del servicio que hicieron el trabajo", señaló en un comunicado el senador de Nebraska. Ben Sasse.
Los demócratas condenaron el escalamiento con Irán
Algunos demócratas señalaron que el asesinato podría desestabilizar aún más la región a expensas de las tropas estadounidenses estacionadas en Oriente Medio.
"La peligrosa escalada de Trump nos acerca a otra guerra desastrosa en Oriente Medio que podría costar innumerables vidas y billones de dólares más. Trump prometió poner fin a guerras interminables, pero esta acción nos pone en el camino hacia otra", dijo en Twitter el senador de Vermont, Bernie Sanders, uno de los principales candidatos para la nominación del Partido Demócrata a la presidencia de Estados Unidos.
En otro tuit, dijo que cuando votó en contra de la Guerra de Irak en 2002, "temía que condujera a una mayor desestabilización de la región. Ese temor desafortunadamente resultó ser cierto".
"Estados Unidos ha perdido aproximadamente 4.500 soldados valientes, decenas de miles han resultado heridos y nos hemos gastado billones", agregó Sanders.
Otro candidato presidencial demócrata, Joe Biden, también criticó a la administración Trump, diciendo que es un "movimiento enormemente escalador en una región ya peligrosa".
Agregó que Trump "acaba de arrojar un cartucho de dinamita a una caja de yesca" y que Estados Unidos "podría estar al borde de un conflicto importante en todo Oriente Medio.
Por su parte, la también candidata a la presidencia Elizabeth Warren señaló que "Soleimani fue un asesino, responsable de la muerte de miles, incluidos cientos de estadounidenses". Pero, agregó, "este movimiento temerario intensifica la situación con Irán y aumenta la probabilidad de más muertes y nuevos conflictos en Oriente Medio. Nuestra prioridad debe ser evitar otra guerra costosa".
El senador Tom Udall, de Nuevo México, dijo que podría tener consecuencias no deseadas y podría poner a "las fuerzas y ciudadanos estadounidenses en peligro y muy posiblemente hundirnos en otra guerra desastrosa en Oriente Medio que el pueblo estadounidense no pide y no apoya".
"Insto a los miembros del Congreso a ambos lados del pasillo a mostrar coraje sobre este tema, e insto a la administración Trump a cambiar de rumbo y buscar la diplomacia antes de que nos enredemos en otra guerra en Oriente Medio sin un final a la vista", enfatizó en su declaración.
El congresista demócrata Seth Moulton, veterano de guerra, dijo que Soleimani era "un enemigo de Estados Unidos con sangre estadounidense en sus manos".
"Pero la pregunta con la que hemos lidiado durante años en Irak fue cómo matar a más terroristas de los que creamos. Esa es una pregunta abierta esta noche mientras esperamos la reacción de Irán ante la escalada de Donald Trump, que podría desencadenar una guerra regional, sin ninguna estrategia de la Administración ", agregó.
Algunos demócratas afirmaron que el presidente de Estados Unidos no tenía la autoridad legal para ordenar el ataque sin la aprobación del Congreso.
"Soleimani era un enemigo de Estados Unidos. Esa no es una pregunta", tuiteó el senador de Connecticut, Chris Murphy. "La pregunta es esta: como sugieren los informes, ¿acaso Estados Unidos simplemente asesinó, sin ninguna autorización del Congreso, a la segunda persona más poderosa en Irán, desencadenando a sabiendas una potencial guerra regional masiva?"
Su crítica fue rechazada de inmediato por los partidarios de Trump.
"El general Soleimani ha matado a cientos y cientos de estadounidenses, y estaba conspirando activamente. Este comandante en jefe, cualquier C-en-C (comandante en jefe, por sus siglas en inglés), tiene la obligación de defender a Estados Unidos matando a este bastardo", enfatizó Sasse en respuesta a Murphy.
Vieja lucha con Soleimani
Soleimani fue el comandante durante mucho tiempo de las Brigadas Quds, designado como grupo terrorista en EEUU desde 2007. Se estima que el grupo tiene 20.000 miembros.
El ataque aéreo dirigido a un vehículo cerca del aeropuerto de Bagdad también mató a Abu Mahdi al-Muhandis, vicepresidente del grupo iraquí Hashd al-Shaabi o Unidades de Movilización Popular (PMU), una coalición de milicias.
El ataque se produjo en medio del aumento de tensiones con EEUU, después de que miles de manifestantes respaldados por Irán irrumpieron en la embajada estadounidense en Bagdad en represalia por los ataques ordenados por Washington en Irak y Siria que mataron a 25 combatientes de Kataeb Hezbolá, grupo integrante del PMU, que fue acusado de llevar a cabo ejecuciones extrajudiciales en Irak antes de participar en operaciones anti-Daesh/ISIS en el país en 2017.
*Traducido por Juan Felipe Vélez Rojas.