Michael Hernandez
31 Agosto 2018•Actualizar: 01 Septiembre 2018
Demócratas y republicanos se reunieron en el Capitolio de Estados Unidos el viernes para las honras fúnebres del fallecido senador John McCain, cuyas décadas de servicio obtuvieron elogios bipartidistas.
"Nos reunimos aquí hoy para honrar a un patriota estadounidense", dijo el vicepresidente Mike Pence en el Capitolio. "En nombre de una nación agradecida, recordaremos siempre que John McCain sirvió a su país, y John McCain sirvió honorablemente a su país".
El presidente Donald Trump no estuvo presente para el servicio del viernes.
Trump y el senador "inconformista" de Arizona tuvieron una tumultuosa historia destacada por el rechazo de Trump a McCain como héroe de guerra y críticas por su servicio militar.
A lo largo de la carrera política de Trump, los dos hombres se pararon en los extremos opuestos del Partido Republicano. Trump es la encarnación feroz de su ala populista y McCain un firme defensor del establecimiento del partido.
McCain fue un crítico frecuente del presidente, en particular su manejo de Rusia y su inclinación por abrazar el crudo nacionalismo.
Después de una protesta de supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia, que dejó un ciudadano muerto, McCain se mostró en desacuerdo con el presidente, quien dijo que había "gente muy buena en ambos lados".
"Los supremacistas blancos y neonazis son, por definición, opuestos al patriotismo estadounidense y los ideales que nos definen como pueblo y hacen a nuestra nación especial", dijo McCain.
McCain murió el sábado de cáncer cerebral, superando las expectativas de vida después de recibir un pronóstico terrible el año pasado.
Aquellos que se reunieron en el edificio del Capitolio recordaron al senador como un político tenaz dispuesto a alcanzar divisiones partidarias, y un prisionero de guerra que nunca titubeó en su compromiso con sus ideales.
"Esta es una de las almas más valientes que nuestra nación ha producido", dijo el presidente de la Cámara, Paul Ryan. "Lo que destaca de John McCain es lo que representaba".
Durante gran parte de su vida, el senador no pudo realizar tareas cotidianas, como peinarse o ponerse una chaqueta después de haber sido torturado en Vietnam durante cinco años de prisión, lo que le impidió elevar los brazos mucho más que la altura del codo.
Esa experiencia condujo a la oposición inquebrantable de McCain a la tortura, abogando constantemente en contra de su uso.
Se espera que miles de personas presenten sus respetos a McCain en el Capitolio cuyo cuerpo reposará en cámara ardiente hasta este sábado cuando se conmemore una ceremonia privada en la Catedral Nacional.
Los ex presidentes George W. Bush y Barack Obama, los dos hombres que lo vencieron en sus sucesivas carreras en la Casa Blanca, también rendirán homenaje.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.