Susana Noguera
26 Septiembre 2017•Actualizar: 27 Septiembre 2017
Este martes inicia la segunda misión de la ONU en Colombia, que durará un año y estará compuesta por más de 120 observadores.
La misión tiene como objetivo verificar que se cumplan los compromisos plasmados en el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc en materia de reinserción de los excombatientes de esta guerrilla y las garantías para su seguridad.
El reto es considerable. Implica verificar el funcionamiento de la cooperativa ECOMÚN, para la reincorporación productiva de las Farc, vigilar la creación de un centro de pensamiento y formación política, monitorear la transformación de la Agencia Colombiana para la Reintegración en la Agencia para la Reincorporación y la Normalización, así como muchos otros programas que buscan que los miembros de la ex guerrilla encuentren su lugar en la vida civil.
Además, la misión de la ONU deberá verificar la seguridad de los excombatientes en un ambiente social polarizado en el que siguen existiendo guerrillas, bandas criminales y una creciente industria del narcotráfico. Estos fenómenos afectan en particular las zonas rurales.
Para esto, deberá verificar que la Comisión Nacional de Garantías de Seguridad desmantele las organizaciones responsables de los ataques contra los defensores de derechos humanos, los movimientos sociales y los que participan en la implementación del proceso de paz.
“El presidente del Consejo de Seguridad me solicitó que presentara al Consejo recomendaciones iniciales para el establecimiento de una segunda misión política. En respuesta, en mi informe del 23 de junio al Consejo recomendé que el Consejo respondiera favorablemente a la solicitud de las partes”, explicó en un comunicado el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres.
La segunda misión se instala luego de que la ONU diera un parte de éxito en su objetivo inicial: verificar la dejación de armas de las Farc.
El 22 de septiembre informaron haber recibido e inhabilitado 8.994 armas que pertenecieron a la ex guerrilla de las Farc.
También anunciaron que los 490 observadores internacionales lograron monitorear los Puntos de Pre agrupamiento Temporal (PPT), donde permanecieron por un lapso de dos meses, y luego acompañar el traslado de 6.934 integrantes de las estructuras armadas de las Farc y de 2.256 milicianos hacia las zonas veredales.
Los observadores internacionales no llevarán armas, como ocurrió en la primera misión. Trabajarán con personal civil en equipos combinados a nivel local, regional y nacional.
La mesa de diálogos con el ELN también pidió que la ONU verifique el cese al fuego bilateral, que empezará el próximo 1 de octubre.
La ONU está a la espera de que las partes diseñen el mecanismo para implementar el cese al fuego.