Kyaw Ye Lynn
26 Septiembre 2017•Actualizar: 27 Septiembre 2017
El jefe del Consejo Rohinyá Europeo pidió una prueba independiente sobre los asesinatos masivos de pobladores hindúes el pasado 25 de agosto, mientras las autoridades desenterraron 45 cuerpos más en el estado de Rakáin, en el lado oeste del conflicto.
Los cuerpos, entre los que se encuentran seis niños, fueron descubiertos en tres tumbas cerca a la villa Ye Baw Kya, en el pueblo Maungdaw.
El gobierno acusó al Ejército de Salvación Rohinyá de Arakán (ARSA) de matar a los pobladores hindús. Sin embargo, ARSA refutó las acusaciones a varios medios. El grupo ha negado consistentemente acusaciones del mismo tipo y un portavoz le dijo a la agencia Reuters que los reclamos por asesinar a pobladores eran “mentira”.
El Consejo Rohinyá Europeo también duda de los reclamos, diciendo que es incierto si miembros de las fuerzas armadas de Birmania estuvieron involucradas con el incidente.
En un correo enviado a la Agencia Anadolu, el jefe del Consejo, Hla Kyaw dijo: “No podemos verificar de manera independiente si los pobladores hindúes fueron asesinados por ARSA”. Dijo que los rohinyá han vivido lado a lado con sus amigos miembros de la comunidad hindú durante generaciones, en esa zona.
“No vemos la razón para que AARSA cometa este acto” añadió. En lugar de eso, Hla Kyaw dijo que las fuerzas de seguridad de Birmania pueden estar involucradas en este episodio bien “sea por error” ya que los musulmanes rohinyá se ven iguales a los hindúes de esa zona, o porque el ejército quiere crear una situación para que toda la comunidad mundial de hindús, incluyendo al gobierno de derecha de India, se involucre en este conflicto.
“Culpar a los rohinyás es una herramienta convincente de las fuerzas armadas de Birmania para avanzar en la destrucción de esta comunidad”, comentó Hla Kyaw.
Sin embargo, un comunicado de la oficina de la Consejera de Estado, Aung San Suu Kyi, citó a un líder de la comunidad hindú en Maungdaw, quien dijo que “cientos de militantes” estaban involucrados en el ataque a la población donde 100 personas fueron asesinadas el pasado 25 de agosto, el mismo día en que el grupo supuestamente lanzó ataques antes del amanecer contra 30 puestos avanzados de la policía a lo largo de la frontera occidental con Bangladesh.
Las acusaciones realizadas por el Gobierno no se pueden verificar independientemente, ya que las autoridades han bloqueado el acceso al estado de Rakaín de los periodistas y los observadores.
El Consejo Rohinyá Europeo dijo que los responsables –sean del ARSA o de las fuerzas de seguridad de Birmania- deben ser llevados ante la justicia. Esto urgirá al gobierno de Birmania a permitir una investigación internacional independiente de la masacre contra los hindús, así como la ocurrida contra la comunidad rohinyá.
“Todos los asesinatos en masa deben ser investigados independientemente y deben ser dirigidos por observadores de la ONU”, concluyo Hla Kyaw.