Alex Jensen
05 Mayo 2018•Actualizar: 07 Mayo 2018
Una serie de anuncios de La Casa Blanca revelaron que los arreglos para la cumbre entre los presidentes de EEUU, Corea del Norte y Corea del Sur han sido acordados.
La Casa Blanca anunció que Trump dará la bienvenida al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, a Washington para una cumbre el 22 de mayo, información que también fue confirmada por la oficina presidencial de Seúl.
El propio Trump dijo a los periodistas, el mismo día, que se estableció un lugar y una fecha para su primer encuentro con el líder del norte, Kim Jong-un, aunque no dio más detalles sobre los arreglos excepto para decir que será "muy pronto".
La visita de Moon a EEUU se considera una oportunidad para que Seúl y Washington coordinen la reunión de Trump con Kim, ya que Corea del Sur ya definió un acuerdo con su vecino del norte para buscar la paz y la desnuclearización después de décadas de tensiones tras el final de la Guerra de Corea de 1950-53.
"En esta cumbre, (Moon y Trump) planean reafirmar la sólida alianza entre Corea del Sur y Estados Unidos y la profunda amistad de los dos países", dijo el portavoz presidencial de Seúl, Kim Eui-kyeom, en un comunicado publicado el sábado por la agencia local de noticias Yonhap.
“Ellos se centrarán en discutir formas de prepararse con éxito para la próxima cumbre entre Corea del Norte y EEUU”, añadió el portavoz.
Se espera que las conversaciones entre Trump y Kim tengan lugar en la zona desmilitarizada de Corea, donde Moon se reunió con el líder del Norte el 27 de abril para la primera cumbre intercoreana en más de una década.
Mientras tanto, el consejero de seguridad presidencial de Seúl, Chung Eui-yong, se unió a su homólogo estadounidense, John Bolton, el viernes al desestimar un informe del New York Times que afirmaba que Estados Unidos está considerando una reducción de tropas en Corea del Sur.
Habiendo recibido a Chung para las conversaciones, Bolton criticó la historia como "una absoluta tontería".
Cerca de 30.000 militares estadounidenses están ubicados en el sur como legado de la Guerra de Corea, aunque la oposición reiterada del Norte a las fuerzas estadounidenses en Corea ha llevado a la especulación de que Pyongyang podría tratar de negociar al menos una retirada parcial de tropas.