Riyaz ul Khaliq
31 Mayo 2019•Actualizar: 01 Junio 2019
Según publicó este viernes uno de los principales diarios de Corea del Sur, Chosun Ilbo, el líder norcoreano Kim Jong-un mató a tiros a un negociador de su país después de la fallida cumbre de Hanói con Estados Unidos.
Kim Hyok-chol, quien representó a Pyongyang en conversaciones junto al Representante Especial de Washington, Stephen Biegun, fue "asesinado en el Aeropuerto Mirim, en marzo, con otros cuatro altos funcionarios acusados de espionaje para Estados Unidos", informó el periódico con sede en Seúl.
Corea del Norte aún no ha comentado el informe hecho por el periódico.
El informe dice que Kim Yong-chol, la mano derecha del líder de Corea del Norte, fue "enviado a un campo de trabajo y reeducación".
Kim sostuvo una segunda cumbre con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Hanoi, el 27 y 28 de febrero, sin alcanzar ningún resultado sustancial.
Trump abandonó la reunión a mitad de camino, diciendo que no podía aceptar todas las demandas de Kim.
"Se cree que Kim Jong-un ordenó la purga, que también arrasó a otros funcionarios en las negociaciones, para contener la inestabilidad interna y la creciente insatisfacción pública sobre la cumbre fallida", afirmó el periódico.
Se dice que Kim Yong-chol está encarcelado, haciendo trabajos forzados en la provincia de Jagang, mientras que Kim Song-hye, del Departamento del Frente Unido, se encuentra en un campo de prisioneros políticos.
El intérprete de la cumbre de Hanoi, Shin Hye-yong, también fue enviado a prisión por "manchar la autoridad" de Kim Jong-un cometiendo un error de interpretación, y se dice que le pidió a su confidente y hermana, Kim Yo-jong, que "no llame la atención".
A ella no se le ha visto en público desde la fallida cumbre.
El Chosun Ilbo se refirió al comentario del periódico oficial de Corea del Norte, Rodong Sinmun, que se refería a "actos antipartidistas y antirrevolucionarios" contra Kim Jong-un.
"Actuar así es reverenciar al líder en el frente, pero hacen otra cosa cuando uno se da vuelta. Eso es un acto antipartidista y antirrevolucionario que ha arrojado la fidelidad moral hacia el líder, y esas personas no evitarán el severo juicio de la revolución", dijo el diario basado en Pyongyang.