Ekip
09 Enero 2020•Actualizar: 10 Enero 2020
El primer vicepresidente del sur de Sudán, Taban Deng Gai, negó el jueves haber cometido violaciones de los derechos humanos y obstruir el proceso de paz en curso tras ser sancionado por Estados Unidos.
"Fui acusado erróneamente de serios abusos de los derechos humanos y sancionado por el Control de Activos Extranjeros de la Oficina del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos", dijo Deng en un comunicado. "Lamento profundamente esas acusaciones infundadas le aseguró a la comunidad internacional y sobre todo al pueblo de Sudán del Sur, que mi vida siempre se ha dedicado a la construcción de un Sudán del Sur pacífico y próspero".
Deng dijo que trabajó incansablemente para forzar alianzas para crear un camino hacia la paz y la prosperidad y es la razón por la cual continúa sirviendo como Primer Vicepresidente de la República de Sudán del Sur.
“Como orgulloso sursudanés, siempre he luchado por la soberanía de la República de Sudán del Sur y la independencia de su pueblo de 1983 a 2005 cuando Sudán y el Movimiento de Liberación de los Pueblos de Sudán firmaron un Acuerdo de Paz Integral. Desde 2011, cuando Sudán del Sur se independizó hasta ahora en 2020, mi compromiso con la paz y la unidad solo se había fortalecido”.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Deng el miércoles por su presunta participación en graves abusos contra los derechos humanos, incluidas la desaparición y la muerte de civiles.
El Departamento de Estado dijo que Deng aconsejó e influenció a otro funcionario del gobierno de Sudán del Sur en enero de 2017 para ejecutar al abogado de derechos humanos Dong Samuel Luak y Aggrey Idri, miembro del Movimiento de Liberación Popular de Sudán (SPLM-IO) después de ser secuestrados de Kenia. .
Juba negó los secuestros y, en cambio, remitió su caso al gobierno de Kenia.
"Deng aparentemente creía que al asesinar a Dong y Aggrey debilitaría el apoyo al líder opositor Riek Machar y así consolidaría su posición política dentro del SPLM-IO y mantendría su posición como primer vicepresidente", dijo Estados Unidos.
Sin embargo, el primer vicepresidente prometió continuar trabajando con EEUU Y la comunidad internacional en un intento por demostrar el compromiso del gobierno de terminar con la impunidad y construir la democracia y fortalecer el estado de derecho en Sudán del Sur.
Deng, quien anteriormente era miembro del SPLM-IO de Riek Machar, desertó del partido armado de oposición tras la reanudación de la violencia en julio de 2016, donde reemplazó a Machar como primer vicepresidente.
"Como tal, me comprometo a seguir trabajando con Estados Unidos y la comunidad internacional en general para demostrar ese compromiso y demostrar la naturaleza infundada de las acusaciones hechas en mi contra", dijo.
El subsecretario de EEUU, Justin G.Muzinich, acusó a Deng de actuar para sembrar la desconfianza dentro del SPLM-IO y la comunidad más amplia de los nuer, grupo etnio co que vive en la valle del río Nilo.
"El intento de Taban Deng Gai de silenciar al partido de oposición está descarrilando la capacidad del país para implementar un acuerdo de paz", dijo.
"Estados Unidos hace un llamamiento a todas las naciones para que excluyan del sistema financiero internacional a quienes pongan en peligro el futuro de Sudán del Sur", agregó Muzinich.
Desde 2017, Estados Unidos impuso sanciones y restricciones de viaje a funcionarios del gobierno y de la oposición por motivos que han estado alimentando el conflicto de cinco años y también obstruyendo la implementación del revitalizado acuerdo de paz firmado en septiembre de 2018 en Etiopía.
El mes pasado, Estados Unidos también sancionó a Kuol Manyang Juuk, el ministro de defensa y Martin Elia Lomuro, ministro de asuntos del gabinete por avivar el conflicto.
Sudán del Sur entró en crisis cuando Salva Kiir Mayardit despidió a Machar como vicepresidente en diciembre de 2013 bajo sospecha de planear un golpe de estado, seguido de una guerra civil prolongada que cobró la vida de decenas de miles de personas y obligó a 4 millones de personas a huir de sus hogares.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.