Michael Hernandez
10 Enero 2018•Actualizar: 11 Enero 2018
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, señaló este martes que podría apoyar un acuerdo que le permita mantener su estatus a los cientos de miles de migrantes que viven en el país ilegalmente, pero únicamente como parte de un tratado de seguridad fronterizo más amplio.
“Hemos estado hablando acerca de Daca desde hace mucho tiempo”, dijo Trump, refiriéndose al programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (Daca) que se creó en 2012 a través de una orden ejecutiva del expresidente Barack Obama, por medio de la cual se les permitía a aquellos que llegaban a Estados Unidos en condición de ilegalidad siendo aún menores de edad, quedarse y trabajar sin miedo alguno de ser deportados.
Hay alrededor de 780.000 beneficiarios del Daca viviendo en el país.
Trump puso fin al programa el año pasado, enfrentándose a desafíos legales en varios estados, pero le dio al Congreso hasta el 5 de marzo para negociar un tratado que le permita a los “dreamers” quedarse legalmente.
El presidente estadounidense mencionó que un proyecto de ley para rectificar el problema, del cual él es responsable en gran medida, “debería ser un proyecto de ley de amor, pero también tiene que ser un proyecto de ley donde todos podamos asegurar nuestra frontera”.
Aún no es claro si Trump va a exigirle al Congreso incluir la financiación del muro que planea construir a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México como parte de un proyecto de ley de seguridad, pero pareció haber indicado que forma parte de lo que él considera como seguridad fronteriza cuando dijo: “Si no hay un muro, no puede haber seguridad”.
La senadora demócrata Dianne Feinstein le preguntó a Trump si apoyaría un proyecto de ley de Daca “limpio”, para reemplazar únicamente dicho programa, a lo que Trump respondió que sí lo haría, pero agregó que tal proyecto de ley debería incluir de igual manera una “seguridad fronteriza”.
Adicional a esto, Trump anunció que se propone poner fin al programa de lotería de visas, así como a la migración basada en extender las relaciones familiares, como parte de un paquete integral.
“Le pido a todos en la habitación poner al país por encima del partido y sentarse para negociar y comprometerse”, dijo Trump haciendo uso de una retórica inusual mientras asistía a un encuentro de migración con un grupo de parlamentarios bipartidistas en la Casa Blanca.
Después del evento, dirigiéndose a los medios de comunicación, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, declaró que la administración cree que “el muro es parte de la seguridad fronteriza, ese es un componente”.
Trump dijo en un principio que México asumiría los costos de la construcción del muro, una afirmación que fue rechazada por el vecino sureño de Estados Unidos. Sin embargo, Sanders sostuvo que Trump aún no renuncia a la idea de que México pague por la estructura de la edificación.
Después del encuentro, Sanders anunció a través de un comunicado que el presidente y los parlamentarios “llegaron al acuerdo de negociar una legislación que cumpla con las reformas que se necesitan de manera crítica en cuatro áreas de gran prioridad: seguridad fronteriza, cadena migratoria, la lotería de visas y la política del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia”, todo esto, durante una reunión a puerta cerrada.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.