Safvan Allahverdi
17 Noviembre 2017•Actualizar: 17 Noviembre 2017
Imponer nuevas sanciones contra Birmania por la actual crisis de los rohinyás “no es recomendable” por ahora, dijo este miércoles el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson.
“Pienso que sanciones económicas extensas contra todo el país no es algo que yo consideraría recomendable en este momento”, le dijo Tillerson a los reporteros durante una rueda de prensa conjunta con la líder birmana, Aung San Suu Kyi, en la capital, Naipyidó.
Desde el 25 de agosto, más de 617.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado Rakáin, al occidente del país, hacia Bangladés, según las Naciones Unidas.
Las atrocidades fueron catalogadas como “limpieza étnica” por la ONU.
“Todo debe basarse en evidencia”, dijo Tillerson. “Si tenemos información creíble de que ciertos individuos fueron culpables de ciertos actos que nosotros encontramos inaceptables, entonces las sanciones contra individuos podrían ser adecuadas”, añadió.
Según el ministro de Relaciones Exteriores de Bangladés, Abul Hasan Mahmoud Ali, quien también calificó las masacres como un “genocidio”, cerca de 3.000 rohinyás han muerto en las operaciones.
“La crisis en sí no terminará hasta que temas muy profundos sean resueltos y eso tomará tiempo”, dijo Tillerson tras ser cuestionado si EEUU impondrá sanciones contra Birmania en caso de no resolverse la crisis.
Dijo que EEUU quiere que Birmania triunfe y que no veía cómo las sanciones podrían ayudar a mejorar la crisis; si las sanciones llegasen a ser consideradas, estas tendrían que ser impuestas por el Congreso.
Afirmó que revisará la legislación sobre sanciones cuando regrese a Washington.
Algunos legisladores estadounidenses presentaron una propuesta que impondría sanciones y restricciones de viaje contra las fuerzas armadas de Birmania por la violencia en el estado Rakáin. No obstante, ninguna de las sanciones sería en contra de la Nobel, Aung San Suu Kyi, quien es acusada de no hacer nada frente a la violencia.
Indicando que las sanciones no son necesarias, Tillerson expresó que EEUU estaba “preocupado” por el sufrimiento de los rohinyás que escapan a Bangladés.
“Las escenas de lo ocurrido son horrendas”, afirmó, añadiendo que es el reto más grande que enfrenta Birmania desde su transición del régimen militar.
Tillerson también dijo que EEUU proveerá más ayuda a Bangladés y a Birmania para afrontar la crisis humanitaria.
Cuando se le preguntó por qué el Departamento de Estado no usa el término “limpieza étnica”, a pesar de la recomendación del Congreso, Tillerson dijo que primero se deben saber los motivos detrás de la violencia en Rakáin.
A pesar de calificar las atrocidades como un enorme escándalo humanitario, Tillerson dijo que continuarán evaluando la situación a manera de asegurarse si cumple con todos los criterios de limpieza étnica.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.