İslam Uddin
10 Diciembre 2019•Actualizar: 11 Diciembre 2019
La consejera estatal de Myanmar, Aung San Suu Kyi, y los comandantes del ejército del país deben ser penalmente responsables por los crímenes cometidos contra los musulmanes rohinyá, dijeron a través de un comunicado siete premios Nobel de la paz.
"Hacemos un llamado a Aung San Suu Kyi, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, para que reconozca públicamente los crímenes, incluido el genocidio, cometidos contra los rohinyá", dijo la declaración publicada en el sitio web de la Iniciativa de las Mujeres Nobel.
Los premios Nobel que exigieron a Suu Kyi asumir su responsabilidad fueron Shirin Ebadi, Leymah Gbowee, Tawakkol Karman, Mairead Maguire, Rigoberta Menchú Tum, Jody Williams y Kailash Satyarthi.
"Estamos profundamente preocupadas de que, en lugar de condenar estos crímenes, Aung San Suu Kyi niegue activamente que estas atrocidades hayan ocurrido", dijo el comunicado.
Myanmar enfrenta una demanda en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) presentada por Gambia, con el apoyo de la Organización de Cooperación Islámica, por las atrocidades contra los musulmanes rohinyá en el país durante los últimos años.
El proceso comenzará este martes y se espera que Suu Kyi comparezca ante el tribunal.
"Elogiamos a Gambia por dar este paso para responsabilizar a Myanmar por el genocidio contra los rohinyá y por promover la justicia para las víctimas de estos crímenes", dijo el comunicado.
También señala que la Corte Penal Internacional anunció que investigará los crímenes cometidos contra los rohinyá pocos días después de que Gambia presentara una denuncia en la CIJ.
"Como personas de paz, instamos a Aung San Suu Kyi a abordar la discriminación sistemática de los rohinyá en el estado de Rakáin y garantizar el derecho de los rohinyá a la nacionalidad, la propiedad de la tierra, la libertad de movimiento y otros derechos fundamentales", dijeron los galardonados con el Premio Nobel de la paz.
Los rohinyá, una comunidad étnica musulmana en el estado de Rakáin en Myanmar, ha estado enfrentando persecución sistemática y genocidio por parte de los militares, según varios informes de la ONU.
Amnistía Internacional dijo que más de 750.000 refugiados rohinyá, en su mayoría mujeres y niños, huyeron de Myanmar y cruzaron a Bangladés después de que las fuerzas de Myanmar lanzaron una ofensiva contra la comunidad musulmana minoritaria en agosto de 2017, elevando el número de personas perseguidas en Bangladés por encima de 1.2 millones.
Desde el 25 de agosto de 2017, casi 24.000 musulmanes rohinyá han sido asesinados por las fuerzas estatales de Myanmar, según un informe de la Agencia de Desarrollo Internacional de Ontario (OIDA).
Más de 34.000 rohinyá también fueron arrojados al fuego, mientras que más de 114.000 fueron golpeados, dijo el informe de OIDA, titulado ‘Migración forzada de rohinyá: la experiencia no contada’.
Unas 18.000 mujeres y niñas rohinyá fueron violadas por el ejército y la policía de Myanmar y más de 115.000 casas rohinyá fueron incendiadas y 113.000 resultaron destrozadas, agregó.
*Traducido por Maria Paula Triviño.