Safvan Allahverdi
23 Junio 2018•Actualizar: 23 Junio 2018
La Corte Suprema de Estados Unidos decretó este viernes que el gobierno no puede monitorear la ubicación de las personas mediante su teléfono celular sin un permiso de búsqueda.
“Nos negamos a otorgar al Estado acceso irrestricto a las bases de datos de ubicaciones físicas de los prestadores de servicio de telefonía móvil”, expresó el juez John Roberts.
La decisión 5-4 de la Corte se considera una victoria para los defensores de la privacidad, en particular cuando se trata de prevenir que el gobierno obtenga información como ubicación, correos electrónicos, mensajes de texto, búsquedas en línea, récords de bancos y tarjetas de crédito de terceros, como las compañías celulares.
Sin embargo, Roberts dijo que la sentencia es limitada, dependiendo del tipo de caso.
“Mantenemos que el permiso es necesario solo en la poco común ocasión en la que un sospechoso tenga un interés legítimo en la privacidad de los datos almacenados por terceros”, dijo.
La decisión se da después de que Timothy Ivory Carpenter, quien fue condenado a 116 años de prisión por varios robos en los estados de Michigan y Ohio, apelara su condena ya que el FBI obtuvo sus datos celulares, mostrando que se encontraba cerca de donde ocurrieron varios de los robos.
Los récords de las torres de telefonía móvil que los investigadores obtuvieron sin un permiso, fortalecieron el caso contra Carpenter.
La Unión de Libertades Civiles de EEUU, en representación de Carpenter, dijo que los permisos servirán para prevenir espionaje gubernamental injustificado.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.