Los países africanos y de Oriente Medio continuaron este domingo con las protestas para denunciar la reciente decisión de Estados Unidos sobre Jerusalén por medio de manifestaciones y comunicados.
El pasado miércoles, Trump declaró el reconocimiento por parte de Estados Unidos de Jerusalén como la “indivisa” capital de Israel y la reubicación de la embajada estadounidense en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.
Miles de estudiantes de la Universidad de Jartum, en Sudán, realizaron manifestaciones donde rechazan la polémica decisión. Los estudiantes llevaban pancartas que decían "Jerusalén le pertenece al Islam", “Todos somos Jerusalén” e “Israel cobarde”, mientras se dirigían a la oficina de la ONU en Jartum.
Los estudiantes, que protestaron en compañía de académicos de la institución universitaria, entregaron una carta titulada “Nuestro primer Qibla: Jerusalén” en la oficina de la ONU, refiriéndose a la dirección en la que los musulmanes realizan sus oraciones.
Al final de la marcha, el líder del sindicato estudiantil de Sudán, Muhammed Osman, condenó la decisión de Estados Unidos sobre Jerusalén.
“Aquellos que quieren hacer de Jerusalén la capital de Israel se están esforzando por provocar a la Umma islámica. Cualquier persona que se preocupe por los derechos humanos, especialmente Naciones Unidas, debería hacer que Estados Unidos renuncie a su decisión”, dijo Osman.
En Egipto, cientos de estudiantes y académicos de escuelas y universidades públicas denunciaron la decisión de Trump.
Los estudiantes de la Universidad de Ain Shams en El Cairo cantaban a coros: “Palestina, estamos contigo hasta el Día del Juicio Final” y “¿Por qué están callados? ¿Se han olvidado de Aqsa?”, mientras sostenían pancartas que decían “Jerusalén seguirá siendo la capital de Palestina” y “Jerusalén le pertenece a musulmanes y árabes”.
En Túnez, los manifestantes se tomaron las calles de la ciudad de Sfax protestando en contra de la medida de Estados Unidos. En el evento, realizado por el Sindicato de Trabajadores Regionales, se vieron desplegadas banderas pro palestinas y por otro lado, banderas de Estados Unidos e Israel prendidas en fuego.
En diálogo con la Agencia Anadolu, el secretario general del sindicato, Al-Hadi bin Cuma, dijo que los residentes de Sfax reaccionaron a la decisión “racista” de Trump y mostraron simpatía a la mezquita Al-Aqsa y a Palestina.
Cuma le hizo un llamado a los líderes de los países árabes y musulmanes a boicotear a Estados Unidos y a expulsar a sus enviados.
Oposición internacional
El patriarca libanés maronita Beshara Boutros al-Rai aseguró que la medida iba en contra de la legitimidad internacional y desafía la voluntad internacional y regional.
“Si la embajada de Estados Unidos se traslada a Jerusalén, el puente de paz entre Palestina e Israel se destruirá y desatará una nueva Intifada. Esta decisión también devastará la ciudad de la paz, Jerusalén”, dijo Al-Rai después de concluir un ritual religioso en la capital de la nación, Beirut.
Al-Rai también le hizo un llamado al mandatario estadounidense a “retractarse de esta devastadora decisión”.
A través de un comunicado, el Partido de Justicia y Desarrollo del gobierno de Marruecos describió la decisión de Trump como “provocativa y alejada de la realidad”.
“Esta decisión, la cual es errónea en materia de estrategia, no cambiará la realidad de la región”, se lee en el comunicado.
El partido de oposición Istiqlal (Independencia) de Marruecos, también publicó un comunicado escrito asegurando que la medida de Estados Unidos destruiría la seguridad en la agitada región y desataría enfrentamientos sangrientos.
“En un entorno en el que se ha dado seguimiento a un proceso de paz, esta decisión causará de nuevo un ciclo de violencia”, dijo el partido marroquí.
La Unión Interparlamentaria indicó que esta disposición supone un sabotaje a las esperanzas de una solución de dos estados, de acuerdo con una declaración escrita emitida por el presidente del Consejo Nacional Palestino, Salim Zanoun, en la capital de Jordania, Amán.
La Unión agregó en su mensaje que los esfuerzos con miras a la paz y el diálogo entre Israel y Palestina se verían interrumpidos.
La dramática decisión de Trump frente a la política de Jerusalén conllevó a tensiones entre israelíes y palestinos y ha desatado desórdenes y bombardeos en los territorios ocupados de Palestina y en otras partes como Turquía, Egipto, Jordania, Túnez, Argelia, Irak y otros países musulmanes.
Jerusalén permanece en el centro del conflicto palestino-israelí, los palestinos esperan que Jerusalén oriental –ahora ocupada por Israel– sea la futura capital del Estado palestino.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.
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