Selen Temizer, Muhammed Shekh Yusuf y Adham Kako
30 Octubre 2017•Actualizar: 31 Octubre 2017
La oposición armada de Siria, que asistió a la séptima ronda de diálogos de paz en la capital de Kazajistán, Astaná, presentó este lunes a la ONU documentos que darían prueba de violaciones a los derechos humanos en el país azotado por la guerra.
De acuerdo con una fuente de la oposición, los cuatro informes que se presentaron incluían denuncias que vinculaban el régimen de Bashar al-Assad con el grupo terrorista PKK/PYD y con los cambios en la estructura de la población, las masacres cometidas por las fuerzas gubernamentales en colaboración con Daesh y el régimen de tortura de las personas cautivas además de los actos ilegales de las milicias iraníes.
Estos expedientes incluyen grabaciones de audio y de video, dijo la fuente, que solicitó permanecer en anonimidad por restricciones de hablar con los medios de comunicación.
El primer documento, llamado Cambio Demográfico, incluye evidencia que acusa al régimen en compañía del PKK/PYD de expulsar a los civiles de sus hogares apoderándose de sus propiedades.
El segundo informe, Masacre de Al-Qaryatayn: Cooperación del Régimen con Daesh, reclama que ese grupo terrorista le entregó la región de Al-Qaryatayn, en la provincia occidental de Homs en Siria, al régimen sin pelea alguna. A pesar de las declaraciones del Gobierno que dicen que el área fue tomada a la fuerza.
De acuerdo con la fuente, el tercer expediente, denominado Ataque de Hambruna en la Prisión de Homs, está centrado en el gobernador, quien según se dice, trató de convencer a los equipos de la Cruz Roja que visitaron la zona, de que la situación era “positiva”. Algunos archivos visuales incluidos en el documento muestran las torturas que han tenido que pasar algunos reclusos.
El último documento, Masacres de la Guardia Revolucionaria Iraní y de las milicias chiítas en Siria, presentaron evidencia ante las acusaciones de los guardias revolucionarios de Irán recibiendo ayudas de Daesh.
Los diálogos de Astaná, que se centrarán en el fortalecimiento del cese al fuego, que entró en vigencia el 30 de diciembre, son mediados por Turquía, que apoya a la oposición, y por Rusia e Irán que están de parte del régimen de Assad.
También estarán presentes los representantes del régimen sirio, grupos armados de oposición, así como delegaciones de Naciones Unidas, Jordania y Estados Unidos.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.