Sibel Ugurlu
05 de agosto de 2017•Actualizar: 07 de agosto de 2017
Este sábado, durante una intervención en un evento organizado por el Directorio de Asuntos Religiosos, el presidente de Turkía, Recep Tayyip Erdogan, se refirió al grupo terrorista PKK.
“Ellos dicen: ‘Somos los representantes del pueblo kurdo’. Ellos mienten….Llamaron a la gente a tomarse las calles y cuando obtuvieron un poco de éxito en las elecciones del 7 de junio (del 2015) hicieron que 53 personas perdieran la vida”, dijo Erdogan.
“¿Quienes fueron los que murieron? Todos eran mis ciudadanos kurdos. ¿Y los atacantes? También eran kurdos. ¿No eran ustedes los representantes del pueblo kurdo?”, cuestionó.
El presidente también indicó que el grupo terrorista “separatista” había lastimado a los niños al “robar nuestros sueños y destrozar sus vidas”, pues señaló que el PKK está atacando principalmente escuelas, dormitorios y profesores.
“Es obvio que el propósito de la organización es cortar los lazos de los niños de la región (sudeste de Turquía) tanto con la escuela como con la mezquita, para convertirlos en esclavos, sirvientes y robots de su propia ideología hereje, porque saben que el terrorismo y los terroristas no pueden encontrar refugio en las mezquitas”.
Erdogan dijo que “la misión del Ministerio Nacional de Educación es proveer la mejor, más exacta y avanzada educación, mientras la misión de la Presidencia de Asuntos Religiosos es enseñar el islam a la gente y a los niños de la manera más correcta y saludable”.
“No dejaremos que nuestras escuelas como instituciones se conviertan en cuatro paredes, un tablero y un profesor”, aseguró.
Y añadió que “no podemos dejar que nuestras mezquitas consistan solamente de cuatro paredes, un mirhab (un nicho que indica la dirección a la Meca) y un imán… No podemos lograr nuestro objetivo sin convertir a nuestros colegios y escuelas en partes vivientes de nuestra sociedad”.
El PKK –catalogado como una organización terrorista por Turquía, EE.UU. y la UE – retomó su campaña armada contra Turquía en julio del 2015.
Desde entonces, el PKK ha sido el responsable de la muerte de unas 1.200 personas en Turquía, incluyendo mujeres y niños.