Ali H. M. Abo Rezeg
18 Febrero 2020•Actualizar: 19 Febrero 2020
Fayez al-Sarraj, presidente del internacionalmente reconocido Consejo Presidencial de Libia, afirmó este martes que no se logrará la paz antes de cesar todos los actos de hostilidad en el país.
Al-Sarraj dijo en su reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Argelia, Sabri Boukadoum, que "hablar de paz es inútil sin detener las hostilidades, devolver a los desplazados y garantizar la seguridad de la capital".
Boukadoum llegó este martes a la capital libia, Trípoli, para mantener conversaciones con funcionarios libios.
Según la oficina de información de Al-Sarraj, él agradeció a Argelia por lo que describió como esfuerzos políticos y diplomáticos para lograr la estabilidad en Libia, al destacar la profundidad de los lazos entre los dos "países hermanos".
Por su parte, según la misma declaración, Boukadoum, reiteró el apoyo de su país al Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA), reconocido por la ONU y encabezado por al-Sarraj, y el "rechazo categórico" del ataque a Trípoli del general rebelde Jalifa Haftar.
Agregó que no hay una solución militar a la crisis y que "Argelia hará todo lo posible para detener la guerra".
La visita de Boukadoum se produjo días después de su reunión con Haftar en la ciudad de Benghazi, Libia, a principios de este mes.
Argelia ha estado llevando a cabo en las últimas semanas una diplomacia itinerante para calmar la tensión en Libia y fomentar el alto al fuego en Trípoli.
Desde el derrocamiento y muerte del líder Muammar al Gaddafi en 2011, han surgido dos facciones de poder en Libia: el bando del comandante rebelde Jalifa Haftar al este de Libia, apoyado principalmente por Egipto y los Emiratos Árabes Unidos, y el GNA en Trípoli, que goza de reconocimiento internacional y de la ONU.
Desde principios de abril, las fuerzas leales a Haftar han lanzado una campaña para capturar Trípoli de las fuerzas del GNA.
Desde entonces, los enfrentamientos entre las dos partes han dejado más de 1.000 personas muertas y alrededor de 5.500 heridos, según la Organización Mundial de la Salud.
El 12 de enero, las partes beligerantes anunciaron un alto al fuego en respuesta a un llamado conjunto de Turquía y Rusia. Sin embargo, las conversaciones para un alto al fuego permanente terminaron sin un trato después de que Haftar abandonara Moscú el 14 de enero sin firmar el acuerdo.
*Traducido por Aicha Sandoval Alaguna.