03 de agosto de 2017•Actualizar: 03 de agosto de 2017
Este miércoles, las autoridades canadienses abrieron el Estadio Olímpico de Montreal como un refugio temporal, después de que una gran afluencia de indocumentados inmigrantes empezara a entrar a Quebec, cruzando la frontera de Estados Unidos.
Francine Dupuis, vocera de la organización Praida, que ayuda a los refugiados en Canadá, aseguró que nunca habían visto algo parecido.
Varios de los refugiados son haitianos que huyen de la deportación desde EE. UU., luego de que Donald Trump revocara el estatus de protección que se les había concedido después del devastador terremoto de Haití, en 2010. Son 58.000 los haitianos que tienen la amenaza de ser deportados a partir de enero de 2018.
“Obviamente hay una fuerte atracción de los haitianos para escoger a Quebec por encima de otras provincias (…) ellos cuentan con la ayuda de la comunidad para establecerse en la zona”, comentó Dupuis, quien estimó que en julio 1.174 refugiados han cruzado la frontera hacia Quebec.
La Agencia Canadiense de Servicios de Frontera aseguró que, en los primeros seis meses del año, 4.345 personas pidieron asilo en los puntos fronterizos o entraron de manera ilegal. De estos, 3.350 cruzaron hacia Quebec.
Para Dupuis las cifras son sorprendentes. “En 30 años, jamás había visto este volumen y afluencia de inmigrantes”, agregó.
Anteriormente los refugiados eran acogidos en la Asociación Cristiana de Mujeres Jóvenes de Montreal (YWCA, por sus siglas en inglés), pero la afluencia hizo que los oficiales abrieran el estadio como un hogar temporal con espacio hasta para 450 personas.
El alcalde de Montreal, Denis Coderre, aseguró que este aumento es otra consecuencia del temor de los inmigrantes a las leyes migratorias de Donald Trump.
El mandatario local saludó este miércoles a los refugiados a través de un mensaje en la red social Twitter. “La ciudad de Montreal les da la bienvenida a los refugiados haitianos. Pueden contar con nuestra entera cooperación”, manifestó Coderre.
Aunque anteriormente los refugiados que cruzaban a Quebec desde los Estados Unidos eran musulmanes temerosos por las prohibiciones de Trump, Dupuis afirmó que cerca del 90 por ciento de los inmigrantes actuales son de Haití.