El jueves, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE), negó los reportes mediáticos que sugerían que la agencia se estaría preparando para la redada, más grande hasta el momento, de inmigrantes ilegales.
El ICE anunció por medio de un comunicado publicado en su sitio web que, “aunque por lo general no comentamos sobre posibles operativos futuros, éstos están sujetos a cambios basados en una variedad de factores”.
El documento aseguró que la amenaza inminente del Huracán Irma en Florida y otras zonas impactadas, de la mano de la recuperación en el estado de Texas, por el paso del huracán Harvey, significan que la agencia “hizo una revisión de los operativos futuros y los ha ajustado de modo pertinente”.
“Actualmente no se está coordinando ninguna operación nacional, ya que el foco debe estar centrado en las actividades de supervivencia y sostenimiento en estas áreas”, agregó el comunicado.
Horas previas a esto, la red de noticias NBC publicó una nota que citaba a autoridades de orden público, y un documento interno, que circuló el mes pasado en el que se confirmaba el lanzamiento de un operativo de cinco días, que se llevaría a cabo a mediados de septiembre, concentrándose en al menos 8.400 inmigrantes ilegales.
Con el nombre de “Operación Mega”, la redada fue descrita en el documento como “la operación más larga de este tipo en la historia del ICE”.
Después de que la agencia emitiera su más reciente comunicado, la NBC actualizó su reporte comentando que el operativo habría sido “cancelado”.
La noticia se reveló días después de conocerse que la administración de Donald Trump decidiera eliminar el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés), que fue implementado en el Gobierno del expresidente Barack Obama en 2012, por medio del cual se garantizaba un estatus legal a las personas que llegaron a Estados Unidos en calidad de infantes de la mano de inmigrantes ilegales.
La decisión, que afecta a las casi 800.000 personas inscritas en el programa, desató una serie de protestas a nivel nacional, incluyendo Nueva York, donde docenas de manifestantes fueron arrestados cerca de la Torre Trump.
Una de las promesas de campaña de Trump en las elecciones del año pasado, tuvo que ver con una postura más dura con respecto a la inmigración en el país.
En su discurso de candidatura a la presidencia, en junio del 2015, Donald Trump anunció por primera vez su intención de abordar el tema de los inmigrantes, donde se refirió de manera brusca a los mexicanos como “violadores”.
Trump se comprometió luego con la edificación de un muro a lo largo de la frontera con México. Frente a esto, el ahora mandatario ha dicho que se arriesgaría a llevar al Gobierno al borde del cierre con tal de lograrlo.
El presidente republicano también ha ejercido presión para imponer una restricción de viajes (considerada ampliamente como una restricción musulmana), que bloquearía la entrada a los Estados Unidos a personas de seis países musulmanes.
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