Vakkas Doğantekin
11 Junio 2019•Actualizar: 12 Junio 2019
Turquía podría retirarse de la OTAN si continúan las demandas y amenazas de Estados Unidos, lo que supondría un golpe fatal para la alianza, según el analista Stephen Lendman.
“El Ejército de Turquía ocupa el segundo lugar, después de Estados Unidos, en cuanto a la fuerza de las tropas. Salirse de la OTAN sería un golpe importante para la alianza”, afirmó Lendman en un artículo publicado por el Centro de Investigación sobre la Globalización, una organización sin ánimo de lucro con sede en Canadá.
“Si las inaceptables demandas y amenazas de EEUU continúan, el retiro de Turquía será inevitable”, afirmó Lendman.
El analista hizo estos comentarios en un momento en el que EEUU y Turquía enfrentan un gran número de pruebas en sus relaciones.
El 17 de diciembre de 2017, Turquía acordó comprar el sistema de defensa ruso S-400, luego de que las intenciones de la nación turca de adquirir el sistema estadounidense Patriot no fueran tomadas en cuenta por EEUU en 2013.
Durante el auge de la guerra civil siria, que amenazaba la integridad de las fronteras de Turquía, Washington estaba consciente de la necesidad de la nación turca de adquirir un sistema de defensa aérea. Sin embargo, propuso un precio exorbitante para la compra del sistema Patriot.
En una entrevista hecha en abril a Stephen Flanagan, politólogo de la Corporación RAND, un grupo de expertos en políticas con sede en EEUU, este afirmó que la nación norteamericana tenía "preocupaciones" sobre Turquía en ese momento.
En 2013, EEUU asumió que Turquía no podría satisfacer sus necesidades de defensa a través de otros proveedores, de Rusia en particular, ya que los dos países estaban enfrentados entre sí durante la guerra de Siria, diferencias que llegaron a su fin en 2016.
Más tarde, Turquía evaluó alternativas europeas, especialmente italianas, pero en 2017, cuando Rusia ofreció sus S-400 con tecnología de punta a un precio razonable y con un contrato justo, el gobierno turco firmó el acuerdo.
Desde entonces, aunque los funcionarios turcos han enfatizado repetidamente su compromiso con la misión de la OTAN y han dicho que Turquía no está eligiendo a Rusia sobre la alianza, Washington ha seguido una política de amenazas.
Estas amenazas llegaron a un nuevo nivel esta semana, cuando el Departamento de Estado de EEUU le dio a Turquía una fecha límite hasta el 31 de julio para suspender la compra del sistema S-400. De lo contrario le dijo que enfrentará las consecuencias.
Al rechazar la imposición de la fecha límite, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aseguró que la compra del S-400 está hecha y que dar marcha atrás está fuera de discusión. Por su parte, el ministro de Exteriores, Mevlut Cavusoglu, dijo que “nadie puede obligar a Turquía a elegir entre la OTAN y Rusia”.
'Se necesita una estrategia a largo plazo en las relaciones con Turquía'
Flanagan aseguró que EEUU debe dejar las “puertas abiertas” con Turquía y desarrollar una estrategia a largo plazo.
“Si miras las elecciones pasadas, incluyendo las elecciones en Turquía en 2016, casi un 47% de la población turca votó contra las políticas del gobierno”, señaló el experto.
"Entonces, creo que es importante que tengamos una estrategia a largo plazo para tratar con Turquía, que creo veremos un cambio", añadió Flanagan, quien expresó su esperanza de que el panorama político en Turquía cambie en las futuras elecciones.
*Juan Felipe Vélez contribuyó con la redacción de esta nota.