Michael Hernández
21 de septiembre de 2017•Actualizar: 21 de septiembre de 2017
La primera ministra británica, Theresa May, amenazó este miércoles con retener un 30% de las contribuciones de su país a las Naciones Unidas, a menos que el órgano mundial realice una reforma drástica.
“Si este sistema que hemos creado ya no es capaz de afrontar los desafíos de nuestros tiempos, se presentará una crisis de fe en cuanto a multilateralismo y la cooperación global que afectará los intereses de todos nuestros pueblos”, dijo May antes de asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.
May explicó que este retiro de fondos será repartido “únicamente a esas partes de la ONU que alcancen los resultados suficientes”.
Reino Unido es el segundo patrocinador más grande de Naciones Unidas.
“A pesar de nuestros grandes esfuerzos, no estamos teniendo éxito. Debemos hacer más”, dijo la primera ministra.
May habló favorablemente frente al sistema internacional céntrico de la ONU, calificándolo como “la fuerza amplificadora que le permite a los países cooperar y cumplir con estos estándares en palabras, espíritu y hechos”.
Pero, al señalar sus falencias, May mencionó disimuladamente a Rusia cuando se refirió a un miembro del Consejo de Seguridad que, según ella, habría hecho uso de su poder de veto tantas veces en los últimos años como lo hizo en la segunda mitad de la Guerra Fría.
“Al hacerlo, han impedido las acciones contra un régimen despreciable que ha asesinado a su pueblo con armas químicas”, declaró, y agregó que “como resultado, en Siria las Naciones Unidas han sido bloqueadas”.
También se pronunció contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticándolo por haber sacado al país del histórico Tratado de París que, en palabras de May, es un ejemplo de cómo las naciones se pueden unir en búsqueda de “equidad, justicia y derechos humanos”.
“Es este sistema basado en normas que hemos desarrollado (incluyendo las instituciones, los marcos internacionales de comercio justo y libre, tratados como el climático de París y leyes y convenciones como el Tratado de no proliferación nuclear) el que permite la cooperación mundial por medio de la cual podemos proteger estos valores”, concluyó May.