Ahmet Gurhan Kartal
10 Octubre 2017•Actualizar: 11 Octubre 2017
Los crímenes de odio dirigidos a mezquitas en el Reino Unido se han duplicado en el último año, según los resultados de una investigación publicada el lunes.
Datos de las fuerzas policiales británicas en todo el país divulgadas por la Asociación de Prensa de Gran Bretaña aseguran que las fuerzas policiales registraron 110 crímenes de odio dirigidos a mezquitas entre marzo y julio de este año, frente a solo 47 en el mismo período de 2016.
Según las cifras, Manchester tiene el mayor incremento interanual de ataques a mezquitas, pasando de cero en 2016 a nueve incidentes en 2017.
Las mezquitas de Londres fueron atacadas en el mismo período 17 veces, mientras que el año pasado se dieron ocho.
Según los mismos datos, las amenazas, el acoso y otros comportamientos intimidatorios más se triplicaron, pasando de 14 crímenes en 2016 a 49 en 2017.
Los otros crímenes de odio incluyeron abusos racistas, amenazas de bombardear las mezquitas, incidentes de ventanas destrozadas, así como grafitis ofensivos, asaltos violentos a fieles, incendios provocados y dejar productos de carne de cerdo en los lugares de culto musulmanes.
Fiyaz Mughal, fundador de Tell MAMA, una organización que documenta incidentes anti-musulmanes en el Reino Unido, dijo que el aumento de los ataques contra las mezquitas fue parte de una oleada creciente de odio que se ha esparcido por las calles.
“Los acontecimientos políticos han sobrecargado el sentido de confianza en sectores de nuestra población que probablemente sostuvieron esos puntos de vista [extremistas] y no los expresaron antes, pero se sintieron seguros de expresarlos en los últimos años”.
“Lo que está sucediendo en cuanto a la marcación de las mezquitas también corresponde con lo que está ocurriendo afuera en las calles contra los musulmanes… Lo que está sucediendo en las mezquitas es básicamente un reflejo de la sociedad en general", aseguró Mughal. En uno de los peores incidentes dirigidos a los musulmanes este año, Makram Ali, de 51 años, murió en el ataque del Centro de Bienestar Musulmán de Finsbury Park en junio, cuando un coche atropelló a los fieles que estaban dejando las oraciones del Ramadán.
Darren Osborne, de 47 años, habría conducido la furgoneta contra los creyentes que estaban afuera del centro islámico en el norte de Londres.
La primera ministra británica, Theresa May, describió el ataque como “enfermizo” y “malévolo y destructivo para nuestros valores y nuestro modo de vida”.
*María Paula Triviño contribuyó a la redacción de esta nota.