Hajer M'tiri
10 Octubre 2017•Actualizar: 11 Octubre 2017
Este martes, los servicios públicos franceses se verán gravemente interrumpidos debido a una huelga de trabajadores, con el propósito de manifestarse en contra de las reformas laborales propuestas por el Gobierno, de la mano de recortes en el personal laboral.
Unos 5,4 millones de trabajadores se tomarán las calles de todo el país, organizando alrededor de 130 encuentros en 90 departamentos franceses. Esta es la cuarta gran acción industrial y sindical desde que el presidente Emmanuel Macron asumió su cargo en mayo.
La huelga fue convocada por nueve importantes sindicatos que incluyen a la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT), la Confederación General del Trabajo (CGT), la Fuerza Obrera (FO) y los sindicatos de la Unión Nacional de Sindicatos Autónomos (UNSA) para protestar por las reformas laborales en general y en particular, por los planes de congelar los pagos, ajustando las normas para los días de incapacidad y despidiendo a 120.000 personas para el 2022.
La autoridad francesa de aviación civil le pidió a las aerolíneas cancelar el 30% de sus vuelos y tramos. Se estima que los buses y el metro subterráneo se verán afectados por las medidas hasta el miércoles.
Policías y docentes se unirán a la huelga por primera vez desde el 2009. El personal médico también participará.
A pesar de la huelga de este martes, los grandes sindicatos del país fallaron al no haber llegado a un común acuerdo para poder frenar las reformas del gobierno después de celebrar una reunión conjunta este lunes.
Veronique Descacq, vicesecretaria general de la CFDT, anunció que los sindicatos se reunirán de nuevo el 24 de octubre. El CGT, vinculado al partido comunista, hizo un llamado a llevar a cabo otra movilización el 19 de octubre.
Macron (quien se encuentra en Alemania en una reunión con la canciller Ángela Merkel) firmó el mes pasado cinco decretos que contienen las controversiales reformas. Estas entrarán en vigencia a partir del 1 de enero del próximo año, siempre y cuando se firmen unos decretos que aún faltan antes de que termine el 2017.
Los decretos contienen 36 medidas de reforma las cuales fueron reveladas el mes pasado por el primer ministro Edouard Philippe.
Con estas reformas, los empleadores tendrían mayor flexibilidad para establecer pagos y condiciones de trabajo, permitiendo también que los pequeños negocios que cuenten con menos de 20 trabajadores negocien directamente con su personal sin intervención sindical; de igual manera, conceden más libertad a las compañías para contratar y despedir, así como limitar las indemnizaciones por despidos injustificados.
De acuerdo con Macron y Philippe, estas reformas buscan modernizar el código laboral de 3.500 páginas que tiene Francia.
Philippe Martinez, secretario general de la CGT y perteneciente al partido comunista, tildó las reformas como un “social coup d’etat [golpe de estado social]”.
Paro belga
Entre tanto, los trabajadores del sector público del vecino país de habla francesa, Bélgica, llevaron a cabo una huelga de 24 horas para protestar contra las políticas federales del gobierno.
Debido a la huelga en curso emprendida por el sindicato socialista CGSP –el cual representa principalmente a trabajadores públicos–, los servicios de transporte, escolares, postales y médicos se vieron interrumpidos.
El sindicato convocó una huelga de 24 horas a manera de “advertencia” al Gobierno, asegurando que se podrían realizar otras protestas a gran escala si siguen en curso los planes de recorte de presupuesto, reducir inversiones y privatización.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.