Elena Teslova
12 Abril 2018•Actualizar: 13 Abril 2018
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, urgió este jueves a Moscú y a Washington a resolver sus problemas en una mesa de negociaciones.
Durante una rueda de prensa en Moscú, Zajárova criticó las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dirigidas no solamente a Siria sino también a Rusia.
“Si hay problemas, estos deben ser resueltos en la mesa de negociaciones”, aseguró Zajárova.
La portavoz añadió que “nadie les ha dado el poder a los líderes occidentales a tomar un papel de policía mundial y simultáneamente de investigadores, fiscales, jueces y ejecutores”.
Zahárova agregó que Rusia no quería escalar ningún conflicto y agregó que era fácil empezar un conflicto pero que era difícil terminarlo.
Este miércoles, Trump le advirtió a Rusia, por medio de una serie de tuits, que debería prepararse para una intervención militar estadounidense en Siria, después de que un presunto ataque químico en Guta Oriental causara la muerte de decenas de personas.
Posteriormente el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, anunció que Washington aún estaba analizando información de inteligencia relacionada con el presunto ataque con armas químicas.
En respuesta a las amenazas de Trump, los buques de guerra rusos abandonaron el puerto sirio en la ciudad de Tartús, para evitar un posible ataque.
La agencia de defensa civil siria, conocida como los Cascos Blancos, reportó que el pasado sábado 7 de abril las fuerzas del régimen atacaron con gas tóxico a la población civil en el distrito Duma, en Guta Oriental, y dejaron al menos 78 civiles muertos.
El ataque ha generado indignación y condena a nivel internacional, y ha recibido fuertes críticas por parte de Estados Unidos, Turquía, Francia, Reino Unido, Arabia Saudita y la ONU.
A pesar de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que convocó un cese al fuego en Guta Oriental, el pasado 24 de febrero, las fuerzas de Assad han intensificado los ataques en la zona.
Hogar de unos 400.000 ciudadanos, Guta Oriental ha estado bajo el asedio de las fuerzas del régimen desde diciembre de 2012. La región se encuentra en medio de una red de áreas de desescalamiento -establecidas en Siria por Turquía, Rusia e Irán- en las cuales se tienen expresamente prohibidos los actos de agresión.
El mes pasado, una comisión de investigación de Naciones Unidas publicó un reporte en el que acusa al régimen de Bashar al Assad de cometer crímenes en Guta Oriental, entre estos el uso de armas químicas contra los civiles y haber causado una hambruna masiva, además de evitar las evacuaciones médicas.
Según fuentes de la agencia de Defensa Civil siria, conocida como los Cascos Blancos, al menos 1.400 personas han perdido la vida desde el 19 de febrero como resultado de los ataques del régimen sirio.
En los últimos 8 meses, las fuerzas del régimen de Bashar al Assad intensificaron sus bloqueos en Guta Oriental, haciendo prácticamente imposible el acceso de comida o medicinas al distrito y dejando a miles de pacientes sin poder recibir sus tratamientos.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.