Kizito Makoye
28 Agosto 2017•Actualizar: 29 Agosto 2017
Una grave crisis humanitaria se avecina con el anuncio dado este lunes por la agencia de alimentos de Naciones Unidas, lamentando el recorte en las raciones diarias de miles de refugiados burundeses y congoleños en Tanzania.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) dijo que redujeron las raciones diarias en los alimentos de 320.000 refugiados en los campamentos de Mtendeli, Nduta y Nyarugusu, al noroeste de Tanzania, debido a la escasez en los fondos.
Tanzania es el hogar de una de las poblaciones de refugiados más grandes en África. Alberga a miles de personas provenientes de la región de los Grandes Lagos.
Según un comunicado de la agencia, “el PMA requiere con urgencia USD 23,6 millones, desde hoy hasta diciembre de este año, para poder seguir cumpliendo con las necesidades alimenticias y nutricionales de los refugiados en Tanzania”.
La agencia confirmó que, a partir de agosto, se ha reducido en un 38% la ingesta diaria de calorías, comparado con el 2010, que incluía comidas de maíz, legumbres, cereales, aceite vegetal y sal.
Michael Dunford, representante de Tanzania en el PMA, alertó que “sin una respuesta inmediata por parte de los donadores, será necesario implementar recortes alimenticios adicionales, en vista de que las reservas sencillamente se están agotando”.
“Aunque el PMA aprecia el apoyo recibido hasta el momento, hacemos un llamado a los donantes para que vengan en ayuda de los refugiados y provean fondos adicionales para poder suministrar de nuevo las raciones completas y evitar cualquier impacto negativo eventualmente”.
La agencia advirtió que las raciones reducidas en los alimentos podrían llevar a un caso agudo de desnutrición e incrementarían la vulnerabilidad de la población de contraer enfermedades emergentes.
El comunicado agregó que “las comidas calientes que llegan al país y los programas suplementarios de alimentación aún no se han visto afectados”.