Susana Patricia Noguera Montoya
26 Octubre 2018•Actualizar: 26 Octubre 2018
Reconocer el derecho a un medio ambiente sano ayudaría a luchar contra el cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación, afirmó el relator especial de la ONU sobre el medio ambiente y los derechos humanos, David R. Boyd.
El relator presentó un informe en la sede de la ONU, en Nueva York, en el que afirmó que es hora de que la ONU se movilice para reconocer esta garantía a nivel mundial.
“El reconocimiento mundial del derecho a un medio ambiente sano complementaría, reforzaría y ampliaría el marco legal nacional y regional existente”, explicó Boyd.
Añadió que el reconocimiento del derecho por parte de las Naciones Unidas implicaría que este derecho debe ser protegido universalmente.
En más de 100 países, el derecho a un medio ambiente sano tiene estatus constitucional, es decir, la forma más sólida de protección legal disponible. Igualmente, al menos 130 Estados tienen tratados regionales de derechos humanos que incluyen este derecho. Estos tratados abarcan África, América Latina y el Caribe, Oriente Medio, partes de Asia y Europa.
El experto aseguró que es importante usar todas las herramientas disponibles para enfrentar desafíos ambientales.
Según explicó Boyd, una persona muere prematuramente cada cuatro segundos por problemas ambientales. “¿Qué podría ser más fundamental que el derecho al aire limpio, al agua potable, a los alimentos sanos, a un clima estable, a una biodiversidad próspera y a unos ecosistemas saludables?”, preguntó.
El experto dijo que todos los Estados deben entender que los ecosistemas dañados afectan otros derechos.
“Reconocer que todos tenemos el derecho a vivir en un ambiente sano y sostenible es un enfoque poderoso. Tal y como aprendimos de las victorias de derechos humanos de los abolicionistas, sufragistas y movimientos de derechos civiles”, concluyó.