Las especulaciones que decían que Washington planeaba reubicar su embajada en Israel de Tel Aviv a Jerusalén han generado una ola de reacciones negativas de grupos gubernamentales y políticos en todo Oriente Medio.
Reaccionando a los reportes de que el presidente Donald Trump estuviese considerando reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, dijo que el ignorar la “inviolabilidad” de Jerusalén llevaría a “graves consecuencias”.
“Jerusalén es la línea roja para los musulmanes”, dijo Erdogan en una reunión de parlamentarios del Partido de la Justicia y el Desarrollo en Ankara.
“Le imploramos a Estados Unidos una vez más. No den este tipo de pasos”.
Erdogan también advirtió que si Estados Unidos toma esta decisión, Turquía podría cortar sus relaciones diplomáticas con Israel, las cuales fueron restauradas el año pasado después de una disputa de seis años.
“Si dan este paso, realizaremos una cumbre de cooperación islámica en Estambul”, aseguró el mandatario.
Funcionarios saudíes también hicieron advertencias frente a los planes de Estados Unidos de reubicar la embajada y reconocer a Jerusalén como capital de Israel.
La Agencia de Prensa Saudí (SPA) citó este martes a una fuente del ministerio quien elevó “la grave preocupación [del reino] por los informes mediáticos que sugieren que la administración de Estados Unidos quiere reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y reubicar su embajada allí”.
De acuerdo con la misma fuente de ser realizado tal movimiento, sería una violación a “las resoluciones internacionales, haciendo énfasis en el derecho histórico que tienen los palestinos sobre Jerusalén”.
El Al-Azhar en Egipto, considerada como la sede más importante de erudición religiosa en el mundo sunnita-musulmán, también criticó los planes de Washington.
En un comunicado emitido este martes, la institución religiosa con sede en El Cairo dijo que tal medida constituiría “una amenaza a la paz mundial”.
“Causaría enojo en los musulmanes, amenazando la paz mundial y profundizando las tensiones, las divisiones y el odio”, advirtió el Al-Azhar.
El Al-Azhar destacó la “identidad árabe” de Jerusalén y urgió a las naciones árabes y musulmanes que resistan los planes.
El martes, Nabil Abu Rudeineh, portavoz de la presidencia palestina, dijo que los líderes palestinos estaban pensando en realizar una cumbre árabe de emergencia en caso tal de que Estados Unidos llegue a reconocer a Jerusalén como la capital israelí.
En un comunicado emitido por la agencia palestina WAFA, Abu Rudeineh dijo que árabes y musulmanes tenían que “asumir su obligación” para salvaguardar a Jerusalén.
Seriedad de la moción
Ahmad al-Bakr, el embajador de Kuwait ante la Liga Árabe, de igual manera advirtió sobre la seriedad de la moción.
Sus declaraciones se dieron durante un discurso pronunciado en la sede de la Liga Árabe en El Cairo, Egipto, este martes, convocada para discutir los recientes eventos relacionados al estatus de Jerusalén.
Según la agencia oficial de noticias de Kuwait, el embajador dijo que la moción “pondría en peligro el proceso de paz y tendrá efectos negativos para la seguridad y la estabilidad regional”.
Por su parte, Túnez y Jordania, enfatizaron la necesidad de preservar el estatus legal e histórico de Jerusalén en el contexto del traslado de la embajada.
Esto se dio durante una charla telefónica entre el ministro de Relaciones Exteriores de Túnez, Khamis al-Jihnaoui y su contraparte jordano, Ayman al-Safadi, según un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de Túnez.
“Ambos oficiales enfatizaron la necesidad de preservar el estatus legal e histórico de Jerusalén respecto a resoluciones internacionales que estipulan que el estatus de la ciudad debe ser determinado en charlas finales sobre este”, leía el comunicado.
El lunes, legisladores jordanos también advirtieron a los EEUU en contra del plan para trasladar la embajada.
Los parlamentarios emitieron la advertencia durante una rueda de prensa conjunta auspiciada por el bloque de reforma del parlamento y el Frente de Acción Islámica, el brazo político del bloque de los Hermanos Musulmanes de Jordania.
“El traslado de la embajada a Jerusalén no servirá para legitimar la ocupación [israelí del territorio palestino]”, dijo el líder del bloque de reforma, Abdullah al-Akaylah.
Advirtiendo en contra de lo que calificó como “la liquidación de la causa palestina”, expreso: “los regímenes árabes se están esforzando por normalizar las relaciones con la entidad israelí; hacemos un llamado a todos nuestros hermanos en los parlamentos [árabes] a instar a sus gobiernos a resistir esta tendencia.
Los medios de comunicación estadounidenses publicaron reportes en los que se dice que Trump está considerando reubicar la Embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén, además de considerar formalmente a Jerusalén como la capital de Israel.
Jerusalén sigue siendo el centro del continuo conflicto entre Israel y Palestina, en vista de que el pueblo palestino quiere que Jerusalén Este, territorio ocupado por Israel, sea la capital de un Estado futuro.
Durante su campaña electoral, Trump prometió reubicar la embajada de Estados Unidos de Tel Aviv a Jerusalén.
*Daniela Mendoza y Ahmed Fawzi Mostefai contribuyeron con la redacción de esta nota.
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