Por: Mahmut Aytekin
La región de Manbij, al oriente del Escudo del Éufrates en Siria, ha sido una fuente de fricción entre Turquía y Estados Unidos.
El YPG/PYD, brazo sirio del grupo terrorista PKK, ha estado en la región como un aliado estratégico de EEUU por casi cuatro años ya. Varios reportes mediáticos revelan que esta organización ha sido equipada por EEUU con cerca de 2.000 camionadas de municiones y armas de última generación.
Como resultado se han incrementado las tensiones entre Ankara y Washington sobre el YPG y su ocupación de las aldeas de Afrin, Manbij Tal Abyad, Ayn al Arab y Qamishli. Los últimos acontecimientos, no obstante, muestran que Ankara y Washington lograron un acuerdo.
El 18 de junio de 2018, las Fuerzas Armadas turcas, en coordinación con fuerzas estadounidenses, iniciaron una operación en la región de Dadaat, al norte de Manbij, en la frontera con la región de Alepo.
La región se encuentra a 31 kilómetros del pueblo turco de Gaziantep. Rodeada por las montañas Marmara al Hajar y Sharat al Hajar, Manbij es considerada más ‘plana y abierta’ en comparación a Afrin, haciendo que una ofensiva terrestre sea más factible. También cuenta con infraestructura para la producción de harina de trigo, cemento y otras industrias.
¿Cuán importante es Manbij para Turquía?
Geopolíticamente hablando, Manbij está ubicada al occidente del río Éufrates, al sur de Yarábulus y al oriente de Qabasin y Al Bab (liberadas por Turquía durante la operación militar Escudo del Éufrates). Sirve como ‘colchón’ para el PKK/YPG, conectando a Alepo y el este del río Éufrates.
Manbij tiene una población de aproximadamente 700.000 personas, 400.000 de las cuales viven en la zona urbana. La composición étnica es de 85% árabes, 10% turcomanos, 4% kurdos y 1% chechenos. El tribalismo es muy común en la ciudad, existen alrededor de 14 tribus cuya afiliación política es 1) Pro Bashar al Asad; 2) pro PKK; 3) Pro Al Asad y PKK y 4) Opuestos a al Asad y el PKK.
La tribu Al Bubanna, pro al Asad y pro PKK, es la tribu más grande de la región, seguida por las tribus Albu Subayya, Bani Said y Damalkha.
En comparación a la región de Afrin, Manbij no es óptima para la guerra urbana. Hasta la fecha no se han creado trincheras ni otro tipo de fortificaciones. La región es plana, con pocas montañas cercanas, lo que hace que la penetración militar sea directa. En cualquier instancia de conflicto, los contraataques de las fuerzas turcas serían fáciles y rápidos, ya que ataques a su retaguardia son difíciles debido a la topografía de la región.
Fuentes locales indican que hay alrededor de 50.000 terroristas del PKK en Manbij y al oriente del Éufrates. Los residentes de Manbij no tienen afinidad con el grupo terrorista y por lo tanto su presencia no es bienvenida. Para los locales, “un pequeño grupo ideológico” intenta controlar la mayoría de la ciudad, lo cual ha suscitado varias respuestas negativas.
La región actualmente es controlada por el Consejo Local de Manbij, constituido en su mayoría por miembros del PKK. La organización es presidida por Farouk Maashi e Ibrahim Qaftan y Haval Ismail como copresidente. Las fuerzas Democráticas Sirias, un proxy del PKK en la región, consiste de 500 kurdos miembros del PKK y 4.500 árabes. La organización es liderada por Cemil Mazlun del YPG. El ala militar de esta organización está dividida en dos: Jund Al Haramain, compuesta de militantes árabes, y Kataib Sham al Shimal, compuesta por militantes kurdos.
Los patrullajes conjuntos entre Turquía y EEUU, que iniciaron el 18 de junio, probablemente serán apoyados por el Ejército Libre Sirio en la región del Escudo del Éufrates. Se cree que las patrullas buscan acabar con la presencia de terroristas del YPG en la región, crear un lugar seguro para los desplazados internos y proteger la vida de los habitantes de Manbij.
Los grupos rebeldes presentes actualmente en Manbij están divididos en dos: ‘Hayat Siyasiyyah’ (el comité político) y ‘Hayat Askariyya’ (el comité militar).
El comité político es liderado por Hasan Nafi, el comité militar está dividido en tres unidades, el Primer Batallón, comandado por Zekeriyya Karsli, el Batallón del Norte comandado por Farouk Shaikh Wais, y el Tercer Subgrupo, compuesto de grupos rebeldes menores.
La Operación Manbij es importante para la región por dos razones: la seguridad nacional de Turquía y factores humanitarios. Por ejemplo, proveer la muy necesitada asistencia a los locales. El PKK está a punto de llevar reclutas de Siria para sus actividades terroristas en el suroriente de Turquía. Municiones y armas incautadas por las fuerzas de seguridad turcas en la región provienen en su mayoría de EEUU, las mismas que fueron distribuidas al YPG.
Los reclutas extranjeros le dan vida al PKK, ayudando a que continúen las actividades ilegales de la organización, una gran preocupación de seguridad para Turquía. Por otra parte, varios reportes advierten sobre una posible catástrofe humanitaria para los pobladores de Manbij. Es más, el PKK está cobrando altos impuestos a los locales y exigiendo lealtad a la organización terrorista. El 13 de enero de 2018, el YPG arrestó a Abd Al Hanan Al Mohammed y Aboud Hussain, los decapitaron y arrastraron sus cuerpos por toda la ciudad. Este acto suscitó fuertes manifestaciones en contra del YPG en Manbij.
Las patrullas iniciadas por Ankara y Washington son muy importantes para la seguridad de Turquía y los pobladores de Manbij. Esta actividad conjunta probablemente resultará en el estrechamiento del corredor terrorista del PKK, relegando la organización terrorista al oriente del Éufrates.
*Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan la política editorial de la Agencia Anadolu.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.