Tuğrul Çam
21 Diciembre 2017•Actualizar: 21 Diciembre 2017
La Asamblea General de la ONU llevará a cabo una sesión especial de emergencia este jueves sobre la ampliamente criticada declaración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acerca de Jerusalén.
Los 193 miembros de la Asamblea General de la ONU votarán el proyecto de resolución condenando la decisión de Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y trasladar su embajada desde Tel Aviv a la ciudad sagrada.
Tel Aviv es la ciudad en Israel donde todas las otras naciones tienen sus misiones diplomáticas principales. La medida de Trump desató indignación y protestas entre los palestinos y las comunidades musulmanes alrededor del mundo.
Las tensiones han llegado a un punto crítico después de que Trump, anunciara el pasado 6 de diciembre su decisión (a pesar del fuerte rechazo en Oriente Medio) de reconocer formalmente a Jerusalén como la capital de Israel prometiendo de igual manera, trasladar la embajada de los EEUU en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.
En una cumbre de carácter extraordinario organizada en Estambul el 12 de diciembre, la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) respondió a la movida de Estados Unidos reconociendo a Jerusalén Este como la capital de Palestina.
El lunes Estados Unidos vetó una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que rechazaba su decisión sobre Jerusalén, poniéndose en contra del resto del órgano.
Catorce miembros del Consejo votaron a favor de la resolución impulsada por Egipto, por medio de la cual se le exigía a Trump reversar su decisión. Estados Unidos fue el único miembro que votó en contra, haciendo uso de su poder como uno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
El ministro de Asuntos Exteriores de Turquía, Mevlut Cavusoglu, y su homólogo palestino Riyad al-Maliki, partieron hacia Nueva York para participar en la votación de la Asamblea General de la ONU.
El proyecto de resolución de la Asamblea General reafirma las actuales resoluciones de la ONU sobre el estatus de Jerusalén y les hace un llamado a los países a no trasladar sus embajadas a Jerusalén.
La resolución, que se espera sea aprobada de manera aplastante, no es legalmente vinculante, pero es considerada como un gran golpe diplomático para Estados Unidos e Israel.
El reconocimiento de la capital ha sido visto de forma consistente como un tema que se solucionará en un estatus final en los diálogos de paz entre Israel y Palestina, y la declaración de Trump es para muchos, incluyendo a los palestinos, algo que socavaría ese entendimiento establecido hace mucho tiempo.
Los palestinos esperan que Jerusalén Este (la cual ha estado ocupada por Israel desde 1967) sea la capital de su Estado.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.