Susana Patricia Noguera Montoya
31 Agosto 2018•Actualizar: 01 Septiembre 2018
Los eventos climáticos y desastres naturales en diversas partes del mundo ponen en especial riesgo a los niños y niñas, explicó este viernes Unicef.
Las inundaciones en el sur de la India, los incendios forestales en el oeste de Estados Unidos y las olas de calor en gran parte del hemisferio norte son una “cruda visión” del mundo que se le está dejando a las generaciones futuras.
“En cualquier crisis los niños son los más vulnerables, y los eventos climáticos extremos que estamos viendo alrededor del mundo no son la excepción”, explicó Ted Chaiban, director de programas del Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).
Las olas de calor, por ejemplo, son especialmente peligrosos para los organismos de los niños. Los cuerpos de los menores de edad se ajustan más lentamente que los adultos a los cambios de temperatura, y los bebés son más propensos a morir de insolación porque no pueden regular su temperatura corporal o controlar el ambiente que los rodea.
En las sequías los cultivos y ganado mueren, causando una disminución de ingresos y un aumento en el precio de los alimentos que afecta a las familias más pobres. La escasez de agua también es un factor que motiva la migración, cuyas complicaciones afectan especialmente a los niños.
Unicef explicó que, aunque los fenómenos climáticos no se le pueden atribuir directamente al cambio climático, la creciente frecuencia y severidad de los eventos meteorológicos extremos están en concordancia con las predicciones de cómo las actividades humanas están afectando el clima global.
“Es vital que los gobiernos y la comunidad internacional tomen medidas concretas para salvaguardar el futuro de los niños y sus derechos. Los peores impactos del cambio climático no son inevitables pero el momento de actuar es ahora", aseguró Chaiban.