Canberk Yuksel
10 de agosto de 2017•Actualizar: 11 de agosto de 2017
De acuerdo con las declaraciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), dadas a conocer este miércoles, la temporada de huracanes atlánticos de este año podría llegar a ser la más crítica desde el 2010.
La NOAA advirtió, en su pronóstico actualizado del 2017, que ahora hay una posibilidad de 60% por encima de las temporadas regulares, de contar con un promedio de 14 a 19 tormentas, y entre dos y cinco huracanes.
El doctor Gerry Bell, director de análisis de huracanes estacionales de la NOAA, indicó que “estamos entrando en el pico de la estación, cuando se forman usualmente una gran cantidad de tormentas”.
Bell explicó que “los patrones de aire y viento en el área del Atlántico tropical y el Caribe, donde se desarrollan gran parte de las tormentas, parecen vaticinar una temporada anormal. Esto se debe, en parte, a que el fenómeno del Niño, que ayuda a prevenir que crezcan las tormentas, ha disminuido significativamente desde mayo”.
La NOAA señaló que en las primeras nueve semanas de esta temporada se presentaron seis tormentas nombradas, cuyo número equivale a la mitad de las tormentas que puede haber en una temporada normal de seis meses, y el doble de las tormentas que por lo general se forman en agosto.
En promedio, una temporada de huracanes en el Caribe, que empieza el primero de junio y termina el 30 de noviembre, produce 12 tormentas nombradas, de las cuales seis se convierten en huracanes y tres en huracanes de gran escala.
“El pronóstico actualizado es indicativo de la necesidad que tienen todos de entender su verdadero estado de vulnerabilidad frente a tormentas y su marea ciclónica”, sugirió Brock Long, director de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA).
“Al entrar en el punto más alto de la temporada de huracanes, es importante que todos sepan quiénes son los encargados de emitir las órdenes de evacuación en sus comunidades, estén pendientes de las advertencias, actualicen sus pólizas de seguro y tengan un plan anticipado”, agregó.
Los huracanes son considerados uno de los desastres naturales que resultan más costosos en Estados Unidos. El peor hasta ahora fue el huracán Katrina, en 2005, que costó cerca de USD 150 millones y cobró más de 1.800 vidas.
En el 2010 se formaron 19 tormentas y cinco huracanes. Aquella fue la tercera temporada más crítica en la historia de Estados Unidos.