Este lunes, el estado de Nebraska, Estados unidos, aprobó la propuesta de la compañía de energía, TransCanada, para construir una sección del controversial oleoducto Keystone XL que cruzará el estado.
La decisión de la Comisión del Servicio público (PSC por sus siglas en inglés) se da pocos días después de que una sección del oleoducto en la cercana Dakota del sur se rompiera, derramando 210.000 galones de crudo.
La PSC dijo que no tendrá en cuenta el derrame, el más grande en la historia del estado.
La decisión 3-2 era la última traba regulatoria para el propuesto oleoducto de 1.897 kilómetros que conectará las arenas petrolíferas de Canadá con refinerías en Texas y otros lugares. El oleoducto propuesto irá desde Alberta, Canadá, pasando por los estados de Montana, Dakota del Sur y Nebraska, antes de unirse a otras secciones del oleoducto ya en operación.
La reacción de TransCanada a la decisión fue muda, la compañía dijo que está “evaluando” el hallazgo.
“Como resultado de la decisión de hoy, llevaremos a cabo una revisión de la decisión de la PSC, mientras analizamos cómo la decisión impactará el costo y cronograma del proyecto”, dijo el ceo, Russ Girling en un comunicado.
La PSC votó a favor de aprobar la ruta alterna del oleoducto, la cual está más al este que la ruta preferida de TransCanada. La única demócrata de la comisión, Crystal Rhoades, dijo que “no había evidencia de que la construcción creará trabajos en Nebraska”.
El oleoducto Keystone ha sido un punto de atención para los ambientalistas durante varios años. Quienes apoyan el proyecto dicen que proveerá empleos cruciales, mientras los críticos argumentan que extender el oleoducto incrementa las posibilidades de desastres ambientales, similares al derrame del 16 de noviembre.
Tras 6 años de revisión, el expresidente, Barack Obama, rechazó la propuesta de TransCanada en el 2015 por la ruta que aprobó la PSC.
El presidente, Donald Trump, revivió el proyecto en enero y firmó un memorando para acelerar el proceso de revisión medioambiental del proyecto.
Para construir el proyecto de USD 8.000 millones, TransCanada ahora necesita la aprobación de la Casa Blanca, aunque probablemente habrá trabas legales contra la compañía.
Grupos ambientalistas prometieron frenar la expansión del oleoducto.
“Cualquiera que sea la ruta, transportar arenas sucias por el centro de EEUU a expensas de nuestro clima y nuestras comunidades sigue siendo inaceptable”, dijo en un comunicado el director ejecutivo del Club Sierra, Michael Brune.
“Sin importar la decisión de la PSC hoy, millones de personas a lo largo del país seguirán pronunciandose en contra y pedirán que el proyecto nunca se construya. Es desalentador que la PSC se hizo del lado de una compañía extranjera en vez del lado de los intereses de las comunidades estadounidenses que se ven amenazadas por este oleoducto, pero estamos seguros que el Keystone XL nunca se construirá”, añadió.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota
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