Susana Patricia Noguera Montoya
17 Diciembre 2017•Actualizar: 18 Diciembre 2017
Este domingo cientos de ciudadanos se manifestaron en Ciudad de México contra la Ley de Seguridad Interior aprobada por el Congreso el pasado 15 de diciembre.
El texto cuestionado especifica que las Fuerzas Armadas de México podrán intervenir en casos de seguridad interior “cuando estas comprometan o superen las capacidades de las autoridades y cuando haya amenazas originadas por la falta de colaboración de las entidades y municipios”, dice la ley que algunos califican de ambigua y apta para muchas interpretaciones.
Organizaciones de defensa de los derechos humanos así como ciudadanos mexicanos critican y protestan la ley afirmando que militarizaría el país pero no resuelve la crisis que enfrenta la seguridad pública.
Los manifestantes, con pancartas que leían “Senadores fascistas” y “no a la ley golpista” entre otros, se desplazaron hacia el palacio presidencial de Los Pinos pero la policía impidió que llegaran.
Cientos de ciudadanos pidieron que el presidente Enrique Peña vetara a ley.
La vocera del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Elisabeth Throssell, explicó que “lo más importante es enfocarse realmente en fortalecer las capacidades de la policía y no convertir a las Fuerzas Armadas en una parte fundamental de la seguridad interna”.