Yusuf Özcan
11 Diciembre 2017•Actualizar: 12 Diciembre 2017
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, dijo este domingo que la decisión de Estados Unidos de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel es una “amenaza a la paz”.
En una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, en París, Macron dio inicio a su discurso condenando “todos los ataques realizados en las últimas horas y días” en contra de Israel.
Macron indicó haberle dicho a Netanyahu que las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto a Jerusalén suponen una “amenaza a la paz”, y agregó: “Estamos en contra de esto”.
“Exhorto al primer ministro a mostrar valor en sus negociaciones con los palestinos para poder salir de este callejón sin salida”, dijo el mandatario francés.
“Denle una oportunidad a la paz”, pidió Macron, quien explicó que había sugerido congelar los proyectos de asentamiento y tomar las precauciones apropiadas para ganar la confianza de las autoridades palestinas.
Netanyahu, por su parte, empezó su intervención diciendo: “París es la capital de Francia; Jerusalén es la capital de Israel. Ha sido la capital de Israel durante 3.000 años y la del Estado judío durante 70 años”.
El primer ministro israelí aseguro que la paz únicamente sería posible cuando los palestinos acepten que “Jerusalén siempre ha sido la capital del pueblo judío y no la capital de cualquier otra nación”.
Netanyahu agregó que él y Macron acordaron que deben “detener la fuente principal de malestar en Oriente Medio, que es Irán”.
El líder israelí indicó que “Irán está intentando establecer bases terrestres, aéreas y marítimas en Siria para combatir y destruir a Israel. No lo toleraremos”.
A pesar de las críticas negativas que ha recibido a nivel internacional, el mandatario estadounidense Donald Trump dio a conocer, el pasado miércoles, su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel y de reubicar la embajada estadounidense en Israel desde Tel Aviv a Jerusalén.
Según indicó Trump, el Departamento de Estado recibió órdenes de dar inicio a los preparativos para la reubicación de su embajada, trasladándola desde Tel Aviv hacia Jerusalén.
La dramática decisión de Trump frente a la política de Jerusalén conllevó a tensiones entre israelíes y palestinos y ha desatado desordenes en los territorios ocupados de Palestina y en otras partes como en Turquía, Egipto, Jordania, Túnez, Argelia, Irak y otros países musulmanes.
Jerusalén permanece en el centro del conflicto palestino-israelí. Los palestinos esperan que Jerusalén oriental –ahora ocupada por Israel– sea la futura capital del Estado palestino.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.