Susana Patricia Noguera Montoya
08 Mayo 2018•Actualizar: 08 Mayo 2018
Este martes el presidente Juan Manuel Santos posesionará a los 11 miembros de la Comisión de la Verdad en Colombia, un órgano extrajudicial que tiene la inmensa labor de esclarecer patrones de violencia en el país.
Con la puesta en marcha de esta Comisión, se termina de crear el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición que se acordó en La Habana entre el gobierno colombiano y las Farc.
El sistema está compuesto por la Unidad para la Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas, la Jurisdicción Especial para la Paz, la Comisión de la Verdad y las medidas de reparación integral.
Todas las entidades del sistema tienen monumentales trabajos para lograr que la paz se haga realidad. En el caso de la Comisión de la Verdad, tiene la vital misión de contar la historia de la guerra sin hacer apología a ninguno de los actores armados y hacer énfasis en los testimonios de las víctimas más vulnerables.
“Uno de los grandes retos de la comisión es reconocer la diferencia cultural. Que los testimonios de las víctimas y los responsables desde las regiones más alejadas puedan hacer parte de este relato nacional del que han sido excluidos por tantos años”, explica Lucía González, una de las comisionadas que será posesionada el martes.
“Vamos a hacer un énfasis grande en las verdades que no se han dicho y en las voces que han sido silenciadas”, añadió González, quien ha sido directora del Museo Casa de la Memoria en Medellín, asesora de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y directora del Museo de Antioquía, entre otros.
El órgano tiene como mandato esclarecer los hechos que constituyen graves violaciones a los derechos humanos y graves infracciones al Derecho Internacional Humanitario. Pero la búsqueda de la verdad se empezará a hacer en medio de un ambiente profundamente polarizado por diversas opiniones políticas.
“Cada fuerza tendrá su versión y lo primero que debemos hacer es escucharlas completas y segundo, contrastarlas y complementarlas unas con otras para tratar de establecer una verdad ética”, le explicó a la Agencia Anadolu el comisionado Alfredo Molano, quien como sociólogo, periodista y escritor ha recorrido el país a lomo de mula entrevistando a diversos actores y víctimas del conflicto.
La Comisión durará tres años, pero este tiempo se empezará a contar en noviembre, luego de seis meses de preparación.
“No podemos decir que después de los 3 años de la Comisión de la Verdad habrá paz en Colombia. Esto va a sentar las bases”, explica el mayor Carlos Guillermo Ospina, otro de los miembros de la Comisión. “Lo que queremos dejar es un proceso para que la sociedad civil lo continúe. Creemos que nuestro éxito se va a medir en unos 15 años cuando la gente haya comprendido que seguir en la guerra no va a traer nada bueno”, afirma Ospina.
La comisión tendrá grupos fijos en diversas ciudades de Colombia, pero también equipos itinerantes que viajarán por diversas población para hablar con las víctimas, los testigos y responsables de diversos crímenes.
El órgano busca publicar un libro con sus hallazgos, pero también plasmarlos en expresiones artísticas como canciones, esculturas y los pénsum educativos de colegios y escuelas.
“Lo que se cuenta a través de la música y el arte es la historia viva de este país. Así es como queremos ver plasmados los hallazgos de la Comisión”, concluyó el mayor Ospina.