Por primera vez, Japón ofreció mediar entre Bangladés y Birmania en la repatriación pacífica de rohinyás.
"Acabamos de recibir la oferta, la discutiremos en nuestro foro interno y luego tomaremos una decisión", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Bangladés, AK Abdul Momen, en una conferencia de prensa el martes por la noche, después de una reunión bilateral con su homólogo japonés, Taro Kono, en Daca.
El canciller japonés, que se encuentra en una visita de tres días, llegó a Bangladés el lunes por la noche y se dirigió a los campamentos de refugiados rohinyá, en el distrito de Cox’s Bazar, el martes por la mañana, para evaluar la condición de la población de refugiados más grande del mundo.
Al regresar de Cox’s Bazar, Kono sostuvo una reunión bilateral con su homólogo de Bangladés para discutir varios temas de interés mutuo, incluido el estancado caso de repatriación de los rohinyá.
"Japón tiene grandes inversiones tanto en Birmania, en su estado de Rakáin, como en Bangladés; ellos [Japón] están interesados en resolver la crisis rohinyá, ya que es vital para la paz y la estabilidad en toda la región", dijo Momen, y agregó que, de lo contrario, las inversiones de Japón en ambos Estados estarían en riesgo.
Birmania firmó un acuerdo de repatriación con Bangladés el 23 de noviembre de 2017. En noviembre de 2018, la primera repatriación rohinyá programada se detuvo cuando los refugiados expresaron su reticencia a regresar a su tierra natal calificándola de "insegura" para el regreso.
Dos largas reuniones entre un equipo de delegación de alto perfil de Birmania y representantes del pueblo rohinyá terminaron en Cox’s Bazar el domingo pasado sin ningún avance, ya que ambas partes tienen diferencias sobre el acuerdo para que los refugiados consigan la ciudadanía birmana.
"Ellos [el gobierno de Birmania] aún no han acordado enmendar la controvertida Ley de Ciudadanía de 1982 para otorgar derechos de ciudadanía a los rohinyá y quieren que regresemos como nuevos inmigrantes o recién llegados", dijo un representante del grupo étnico a la Agencia Anadolu el lunes y agregó que sin ciudadanía plena y garantía de seguridad, con la vigilancia de la comunidad internacional, no volverán.
Momen agregó: "El Ministro de Relaciones Exteriores japonés irá a Naypyidaw mañana [miércoles] y hablará con el gobierno de Birmania en nombre de la demanda de Bangladés de retornar a los rohinyá lo antes posible".
Japón también elevará las demandas del pueblo rohinyá ante el gobierno de Birmania, dijo.
Al considerar que la solución de la crisis rohinyá es importante para Japón, Momen dijo: "Le dijimos a Japón que el extremismo puede crecer si la repatriación rohinyá no comienza pronto y, por lo tanto, por la seguridad de sus enormes inversiones en ambos países, esta crisis debería resolverse".
Sobre los derechos de ciudadanía de los rohinyá, dijo: “Es un asunto interno de Birmania. No queremos entrar en ese tema".
“[Pero] siempre queremos la seguridad y el retorno digno de los rohinyá. Japón también está de acuerdo con nosotros en la libre movilidad de ellos en Birmania”, agregó.
*Traducido por Maria Paula Triviño.
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