Agencia Anadolu
18 Noviembre 2018•Actualizar: 18 Noviembre 2018
El viernes, una comisión de la ONU aprobó mayoritariamente una resolución respaldada por Turquía que condena enérgicamente las continuas violaciones de los derechos humanos y los abusos contra los rohinyás.
Turquía patrocinó la resolución en nombre de la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) y la Unión Europea.
El Comité de Derechos Humanos de la Asamblea General aprobó la resolución con una votación de 142-10, con 26 Estados que se abstuvieron. Diez países votaron en contra de la resolución: Bielorrusia, Burundi, Camboya, China, Laos, Birmania, Filipinas, Rusia, Vietnam y Zimbabwe.
La resolución expresa una profunda preocupación por la violencia de las fuerzas militares de Birmania sobre la minoría musulmana de los rohinyás, que obligó a unas 750.000 personas a huir hacia Bangladés desde agosto de 2017.
El embajador de Turquía ante la ONU, Feridun Sinirlioglu, hablando en nombre de la OCI, calificó los hallazgos de la comisión como "devastadores".
“Las serias violaciones de los derechos humanos y abusos en Birmania, perpetradas contra los musulmanes rohinyás y otras minorías, continúan siendo motivo de profunda preocupación para la comunidad internacional. Las personas en Birmania han estado atrapadas durante décadas en un círculo vicioso de violencia y desplazamiento forzado", afirmó Sinirlioglu.
“Los eventos que tuvieron lugar el 25 de agosto de 2017 son solo el último episodio de este ciclo. Sin una estrategia comprensiva, alcanzar una solución duradera a esta crisis es imposible”, agregó.
Sinirlioglu continuó diciendo: “Para terminar con este ciclo de violencia, el gobierno de Birmania primero que todo debe crear las condiciones necesarias para una coexistencia pacífica en el estado de Rakáin y el retorno seguro de los refugiados. Esto requiere el fin de todo tipo de violencia y otorgarles a las agencias de ayuda humanitaria inmediato acceso sin obstáculos a la población necesitada. Es crucial la implementación de derechos internacionales y humanitarios en el estado de Rakáin. Llevar a la justicia a todos los perpetradores de violencia también será de vital importancia para poner fin a este ciclo de violencia”.
Y agregó: “La OCI cree que la comunidad internacional debe hacer todo lo posible para encontrar una solución duradera a la crisis actual. Con este entendimiento, la resolución que presentamos en nombre de la OCI y la UE condena enérgicamente todas las violaciones y abusos de los derechos humanos en Birmania”.
Sinirlioglu también dijo que Turquía y la OCI todavía desean creer en la sinceridad del Gobierno de Birmania sobre este tema.
“La repatriación no debe ser desde los campamentos en Bangladés a los campamentos en Birmania. Los rohinyá deben regresar a sus lugares de origen y sus derechos básicos deben estar garantizados. Las agencias relevantes de la ONU deben tener acceso para verificar. Además, sin responsabilizar a los perpetradores por sus crímenes, garantizar el regreso voluntario de rohinyás a Birmania no será posible”, enfatizó.
Violencia y opresión
Los rohinyá, descritos por la ONU como las personas más perseguidas del mundo, han enfrentado temores de ataques desde que decenas de personas murieron en actos de violencia comunitaria en 2012.
Desde el 25 de agosto de 2017, casi 24.000 musulmanes rohinyá han sido asesinados por las fuerzas estatales de Birmania, según un informe de la Agencia de Desarrollo Internacional de Ontario (OIDA).
Más de 34.000 rohinyá también fueron lanzados al fuego, mientras que otros 114.000 fueron golpeados, dijo el informe de OIDA, titulado "Migración forzada de rohinyás: La experiencia no contada".
Unas 18.000 mujeres y niñas rohinyá fueron violadas por el Ejército y la Policía de Birmania. Más de 115.000 casas fueron incendiadas y otras 113.000 fueron objeto de vandalismo, agregó el informe.
Según Amnistía Internacional, más de 750.000 refugiados rohinyá, en su mayoría niños y mujeres, huyeron de Birmania y cruzaron a la vecina Bangladés después de que las fuerzas birmanas lanzaran una represión contra la comunidad minoritaria musulmana en agosto de 2017.
La ONU ha documentado violaciones masivas de pandillas, asesinatos, incluso de infantes y niños pequeños, golpizas brutales y desapariciones cometidas por las fuerzas de Birmania. En un informe, los investigadores de la ONU dijeron que tales violaciones podrían haber constituido crímenes contra la humanidad.
Reporte de Betul Yoruk: Escrito por Seyit Ahmet Aytac
*Juan Felipe Vélez contribuyó con la redacción de esta nota.