A raíz de la pandemia global de coronavirus, el nacionalismo y los bloques regionales podrían ganar importancia a expensas de las estructuras internacionales, mientras la democracia liberal podría debilitarse, han sugerido algunos expertos.
En declaraciones a la Agencia Anadolu, Maxim Bratersky, profesor de relaciones internacionales en la Escuela Superior de Economía, con sede en Moscú, dijo que el brote continuaría teniendo profundos impactos en el comercio mundial.
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Bratersky dijo que la crisis actual es muy similar a la Gran Depresión en los años transcurridos entre las dos guerras mundiales y provocaría una disminución de los ingresos y un aumento del desempleo en muchos países.
También identificó un problema de liderazgo global, con solo tres actores capaces de desempeñar este papel: Estados Unidos, la Unión Europea y China.
"Por diferentes razones, todos ellos no juegan este papel. China lleva a cabo alguna actividad recientemente. Enviaron alguna ayuda a diferentes países. Pero debido a la falta de cooperación internacional, debido a la rivalidad, porque no ha sido reconocida como un líder mundial de la mayoría de los países, China no puede desempeñar este papel", dijo.
Bratersky dijo que, aunque Rusia podría actuar de manera bilateral con otros países, no lo hace "primero, por la falta de recursos y segundo, por la falta de reconocimiento internacional", ya que la mayoría de los países occidentales no lo aceptarían.
Subrayó que actores internacionales como la ONU y la Organización Mundial de la Salud (OMS) no lograron tratar de manera efectiva la pandemia mundial.
"Lo que solíamos llamar globalización se estancará por algún tiempo, probablemente no para siempre, sino durante los próximos años", dijo.
"Y lo que sucederá en cambio, es una mayor regionalización. Por lo tanto, las diferentes alianzas regionales continuarán fortaleciéndose, porque es lo que, en años pasados, ha funcionado en cierta medida también", agregó.
Bratersky dijo que, aunque a la UE no le está yendo bien en la lucha contra la crisis, la Unión Económica Euroasiática patrocinada por Rusia "tampoco parece ser muy activa".
"Rusia, Kazajistán y Bielorrusia resuelven problemas por sí mismos. No veo ninguno en el liderazgo del grupo de esta organización. Entonces, probablemente nuestras expectativas sobre la regionalización tampoco deberían exagerarse demasiado, porque hasta ahora, lo que vemos es un retorno del nacionalismo".
Democracia en segundo plano
Adam Szymanski, un académico de la Universidad de Varsovia, dijo que, aunque la COVID-19 seguirá siendo parte de nuestras vidas como la gripe, sus consecuencias económicas plantearán un riesgo mucho mayor.
Szymanski señaló que las prácticas actuales de gobernanza, ahora en estado de emergencia, podrían continuar incluso después del final de la pandemia.
El experto señaló que "el modelo liberal, que ha estado en crisis durante algunos años, podría ser redefinido", ya que la gente en muchos países prioriza otros temas además de las reglas y los valores democráticos. “Esta actitud puede incluso fortalecerse", agregó.
La gente puede comenzar a ver la democracia como algo más que "derechos cívicos plenos o Estado de derecho", dijo Szymanski, y agregó que, en cambio, el liderazgo efectivo y la estabilidad podrían ser más importantes.
Szymanski dijo que tal cambio en el modelo de gobernanza también tendría un impacto en la resolución de otras crisis que la UE enfrenta también, como la migración.
"La necesidad de recuperación económica definitivamente tendrá un impacto sustancial en los procesos de integración: la mayoría de los esfuerzos se harán para hacer frente a los problemas económicos a costa de algunos proyectos de integración a largo plazo", dijo.
"Sin embargo, siempre hubo en la UE el proceso de aprendizaje y la actual situación de pandemia puede generar algunos procesos de ajuste, haciendo que sea más resistente a problemas de seguridad como las epidemias y sus consecuencias".
Szymanski dijo que organizaciones internacionales como la ONU y la OMS no estaban preparadas para una crisis como la actual pandemia.
"Creo que reaccionaron de la forma en que tales organizaciones podían reaccionar, con sus estructuras y el proceso de toma de decisiones. No creo que pudieran actuar mucho más rápido y de manera más efectiva, porque hay ciertos procedimientos que necesitan tiempo, particularmente en este caso", subrayó Szymanski.
"Es por eso que esperamos (por ejemplo) el reconocimiento de la epidemia como pandemia. Sin embargo, es otro ejemplo que demuestra que hay un largo camino por recorrer antes de que podamos hablar sobre una gobernanza global efectiva", agregó.
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*Busra Bilgic y Aicha Sandoval Alaguna contribuyeron con la redacción de esta nota.
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