El proceso de paz de Bangsamoro en Filipinas está “en teoría” en camino a completarse, aunque la pandemia del coronavirus ha retrasado la implementación adecuada de los acuerdos entre el Gobierno central y la región autónoma, expresaron observadores el lunes.
Al dirigirse a una rueda de prensa virtual, los miembros del Equipo de Monitoreo Independiente (TPMT) para el proceso de paz en el sur del país predominantemente musulmán, afirmaron que no tenían el mandato para buscar una extensión de la fase de transición para más allá de junio de 2022, cuando finalice el mandato del Gobierno de transición.
El TPMT se formó en 2013 en Kuala Lumpur, Malasia para monitorear la implementación de los acuerdos de paz firmados entre el Gobierno filipino y los combatientes del Frente Moro de Liberación Islámica (MILF).
El presidente del TPMT, Heino Marius, exdiplomático de la UE, dijo en la rueda que el brote del virus había provocado retrasos en la implementación de los acuerdos de paz, incluida una tercera ronda de desmantelamiento de excombatientes.
Ver también: Estudio en Filipinas identifica una nueva mutación del coronavirus
“Los acuerdos de paz deben llevarse a cabo de manera integral, pero las decisiones [de extender la fase de transición] son de las dos partes”, insistió.
Después de que se celebró un referéndum histórico el 21 de enero y el 6 de febrero del año pasado en el sur de Mindanao que otorgó autonomía a los musulmanes moro en Bangsamoro, el presidente filipino Rodrigo Duterte nombró a Al Haj Murad Ebrahim como ministro principal para administrar la Autoridad de Transición de Bangsamoro hasta junio de 2022, cuando Se espera que se complete el proceso de normalización.
Sin embargo, recientemente se ha solicitado que el período de transición se debería extender al menos hasta 2025 para que el proceso de normalización se pueda lograr por completo.
Huseyin Oruc, vicepresidente de IHH (Fundación de Ayuda Humanitaria) con sede en Estambul y miembro de la TPMT, destacó que ambas partes, tanto el Gobierno nacional filipino como el MILF liderado por Ebrahim “han hecho mucho, definitivamente, para completar el proceso”.
“Ambas partes necesitan tiempo”, sostuvo. “El MILF es un grupo revolucionario y [ellos] no son políticos. Es la primera vez que llegan al Gobierno y les llevará más tiempo cambiar al MILF de [grupo] revolucionario a Gobierno”.
Explicó que no fue fácil para el MILF hacer un “partido político de verdad” y presentarse a las elecciones.
“Ambas partes quieren más tiempo [...] lo que apoyará el [proceso] de paz”, enfatizó.
“Depende de las dos partes qué pasos se requieren para completar la normalización bajo el Gobierno de transición”, dijo Marius, y agregó que “las fases de política y de normalización deben ir de la mano para lograr la transición completa”.
Gobierno parlamentario
Marius elogió a la región autónoma por su éxito en la formación de un sistema de gobierno parlamentario, que según él era un “gran logro”.
“Está el primer ministro, el gabinete que está ocupado haciendo legislación, y los Códigos de Bangsamoro se adoptaron recientemente”, dijo en referencia a la importante legislación aprobada en octubre para definir la estructura y el funcionamiento del Gobierno en la Región Autónoma de Bangsamoro en el Mindanao musulmán (BARMM).
“Dos Gobiernos cooperan con cada uno en respeto mutuo”, aseguró y subrayó que esto también era una expresión del “derecho de identidad” de Bangsamoro.
“Pero, en general, hay avances positivos con respecto a los procesos políticos y de normalización”.
Sin embargo, Marius dijo que las partes deben actuar urgentemente para establecer un mecanismo de transferencia automática para el presupuesto de Bangsamoro, en forma de subvenciones en bloque del Gobierno nacional: “Debe ser fácil, directo y sin obstáculos”.
“También es muy importante que la normalización de Bangsamoro esté disponible en línea, ya que también hay donantes [extranjeros] dispuestos a ayudar”, agregó el miembro del equipo de observadores.
Si bien Bangsamoro tiene autonomía en algunos asuntos, estos requieren que todos los acuerdos se implementen primero.
El TPMT también aplaudió la respuesta del Gobierno regional a la pandemia de COVID-19.
“Es efectivo”, afirmó Marius. “El Gobierno ha demostrado un alto grado de compromiso”.
Formación tardía de la fuerza policial
En general, el equipo de observadores expresó su preocupación por el retraso en la formación de la fuerza policial regional en Bangsamoro a partir de combatientes desmantelados del MILF y el Frente Moro de Liberación Nacional (MNLF) en el marco del plan de transición.
“Se ha logrado el desmantelamiento de 12.000 combatientes [...] es un logro genuino, pero aún no ha comenzado la tercera ronda de desmantelamiento, que se está retrasando”, dijo Marius, culpando a las restricciones sanitarias y presupuestarias causadas por la pandemia de coronavirus .
Según los acuerdos entre el MILF y el Gobierno nacional filipino, 40.000 excombatientes deben ser desmantelados y algunos de ellos pueden ser rehabilitados en las fuerzas policiales regionales. Actualmente, el segundo grupo de 14.000 combatientes está siendo desmantelado.
Por su parte, Oruc destacó la importancia de la seguridad y la formación de la fuerza policial para la región y su gente.
“Esperamos que [las dos partes] encuentren una mejor solución [...] una solución aceptable para formar la Policía”, señaló Oruc, quien ha visitado Filipinas y Bangsamoro más de 40 veces en los últimos siete años.
Ver también: Así volvió la paz a la región de mayoría musulmana en Filipinas
Marius agregó que existía una “brecha de perspectiva” entre los Gobiernos nacional y regional sobre el tema, particularmente sobre los criterios para que los combatientes desmantelados se unan a la fuerza policial.
Tras señalar que, según la ley de la región, los excombatientes que se reclutan como policías no cumplirían los requisitos de edad y educación, agregó que el equipo esperaba que las dos partes “lleguen pronto a una solución mutuamente satisfactoria”.
La lenta rehabilitación de la región de Marawi
Con respecto a la inquieta región de Marawi, Oruc recordó “a todos los interesados que el proceso de rehabilitación de Marawi es lento. Ha creado frustración en la gente”.
Al advertir que esto amenazaba con dejar espacio para los terroristas de ISIS/Daesh en la región, Oruc elogió al Gobierno y al MILF por cooperar contra el grupo.
“Necesitamos tomar las medidas necesarias y no veo una gran dificultad en ello, solo necesita más atención”, agregó.
Otro miembro del TPMT, Karen Tanada, dijo que la comisión propuesta para los pueblos indígenas aún no se había formado en la región.
“Se necesita más atención a las necesidades de los pueblos indígenas y espero que [el proceso de normalización] sea más participativo con representación también de los pueblos indígenas no moro”, dijo.
*Traducido por Daniela Mendoza.