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Así volvió la paz a la región de mayoría musulmana en Filipinas

Musulmanes, cristianos y otras minorías en Bangsamoro se convierten en una comunidad ejemplar, según Omer Kesmen, representante de la Fundación de Ayuda Humanitaria con sede en Estambul.

Fahri Aksüt   | 31.03.2020
Así volvió la paz a la región de mayoría musulmana en Filipinas BANGSAMORO, FILIPINAS - MARZO 08: Omer Kesmen, el representante de la Fundación de Ayuda Humanitaria (IHH) con sede en Estambul, en Bangsamoro, durante una entrevista exclusiva en su oficina en Bangsamoro, Filipinas, el 8 de marzo de 2020. (Mehmet Ozturk - Agencia Anadolu)

ANKARA

Por: Mehmet Ozturk

BANGSAMORO, Filipinas

Tras una larga lucha por la libertad en la Región Autónoma de Bangsamoro, Filipinas, musulmanes, cristianos y otras minorías muestran al mundo cómo la gente puede vivir en paz a pesar de las experiencias desagradables del pasado, dijo Omer Kesmen, representante de la Fundación de Ayuda Humanitaria (IHH, por sus siglas en inglés) con sede en Estambul.

Los musulmanes de Bangsamoro, privados durante mucho tiempo de libertad bajo España, Estados Unidos, Japón y el moderno Estado filipino, obtuvieron la autonomía tras los históricos referendos del 2019 celebrados el 21 de enero y el 6 de febrero en el sur de Mindanao.

En una entrevista exclusiva con la Agencia Anadolu, Kesmen señaló que todos los grupos étnicos y religiosos de la región aprendieron a vivir juntos después del referéndum. Él atribuyó esto a la comprensión de la guerra y a la sensibilidad que mostró Hashim Salamat, el difunto líder del Frente Moro de Liberación Islámica (MILF, por sus siglas en inglés), durante el conflicto.

"Durante los conflictos entre el MILF y el gobierno de Filipinas, Hashim Salamat siempre advirtió a sus combatientes que no hicieran daño a los civiles", aseguró el representante. Precisamente por eso hoy en día si todos los grupos de la región viven juntos en paz, gracias al enfoque sensible de Salamat hacia los civiles.

Las relaciones entre el gobierno y las minorías

Al preguntársele sobre la relación entre el gobierno de la Región Autónoma en Mindanao Musulmán (RAMM, por sus siglas en inglés) y las minorías, dijo que todas las partes aceptaban vivir unas con otras.

"Haji Murad Ebrahim, ministro principal del Gobierno Autónomo de Bangsamoro (BAG), y los musulmanes conocen muy bien la psicología de las minorías porque han vivido bajo el gobierno de Filipinas como una minoría durante muchos años", dijo Kesmen.

Para el representante de la Fundación después del referéndum, Ebrahim aseguró a las minorías que sus derechos serían respetados y ha cumplido su palabra. También dijo que las minorías estaban haciendo todo lo posible para facilitar la labor del gobierno regional.

"La gente apoya al gobierno. Todos los grupos de la región comenzaron a resolver sus hostilidades y problemas entre ellos de forma pacífica. Lo hacen para apoyar al gobierno que pone fin al caos y a la guerra trayendo la paz porque ya no quieren volver a los malos tiempos", explicó.

La vida social

Sobre los cambios sociales tras el referéndum, Kesmen aseguró que la gente finalmente pudo vivir una vida social normal. "Debido a los conflictos, la gente tenía demasiado estrés. Incluso estaban desprovistos de sus necesidades básicas. Pero ahora pueden salir con seguridad y pueden hacer lo que quieran. Gracias a la paz, la mayoría de la gente empezó a dedicarse al comercio y a la educación".

Importancia de la región

En cuanto a las fuentes de ingresos, Kesmen dijo que la región es muy rica en recursos naturales. "Según los acuerdos [con el gobierno central], el gobierno regional recibirá el año próximo el 5% del presupuesto del gobierno central y esta cifra será en promedio de USD 2.000 millones. Pero se espera que las fuentes de ingresos más importantes de la región provengan de sus recursos naturales", dijo Kesmen, haciendo referencia al oro, el gas natural y el petróleo de la región.

Las actividades de caridad de la fundación en la región

La IHH en Bangsamoro ha estado ayudando a la gente de la región desde 1997 con el estímulo del Gobierno de Turquía bajo el entonces primer ministro Necmettin Erbakan. "Aunque hemos proporcionado alimentos y necesidades básicas a la gente de la región desde 1997, decidimos construir obras permanentes en 2009. Por lo tanto, de acuerdo con las necesidades de los locales, construimos nuestro primer orfanato y lo abrimos en 2011", señaló el representante de la Fundación.

Kesmen destacó que había casi 10.000 niños huérfanos debido a conflictos pasados en la región y que la fundación se ocupaba de 700 de ellos. IHH continuó construyendo orfanatos, escuelas, pozos, mezquitas y cocinas para los locales desde 2011. "Nuestra fundación también trabaja para el desarrollo de la población local abriendo cursos de formación profesional y proporcionando becas a las personas que quieren continuar con su educación universitaria".

De acuerdo al representante, la fundación había contribuido a la paz en la región como uno de los cinco miembros del proceso de paz imparcial del Equipo Internacional de Vigilancia (IMT, por sus siglas en inglés). Tanto los funcionarios del gobierno regional como los del gobierno central siempre expresaron su agradecimiento por los esfuerzos de la Fundación turca.

Kesmen hizo un recorrido por el orfanato Ugur Suleyman Soylemez, situado en uno de los barrios bajos de la ciudad de Cotabato en el ARMM. El nombre del orfanato conmemora la muerte del activista turco, luego de que tropas israelíes atacaran en mayo de 2010 el buque de ayuda humanitaria Mavi Marmara, que se dirigía a Gaza, y donde fueron muertos 10 activistas turcos en aguas internacionales. Soylemez fue gravemente herido en el ataque y estuvo en coma durante cuatro años hasta que falleció en 2014.

Desafíos en obras de caridad

Kesmen dijo que aunque está muy feliz de ayudar a la gente, ha pasado por muchas dificultades durante este trabajo. "Fue muy difícil venir aquí mientras los conflictos continuaban. Casi todos los aeropuertos de aquí eran militares y la región no era un destino turístico. Por esta razón, las autoridades del gobierno central deportaron directamente a las personas que querían llegar aquí", recordó.

El representante de la fundación dijo que fue testigo de muchos incidentes graves. "La distancia entre mi casa y el trabajo es de unas 10 millas. Cuando venía a mi trabajo desde mi casa, veía al menos varios asesinatos o cuerpos tirados en la calle cada mañana", señaló.

También señaló que la estructura geográfica de la región es complicada, y por eso el transporte era uno de los problemas más cruciales en los que la gente necesitaba ayuda. Aseguró, de igual manera, que el gobierno central seguía de cerca y registraba sus esfuerzos y pasos durante muchos años. "Ganaron experiencia [en los esfuerzos de ayuda] en la región gracias a nosotros. Además de eso, facilitaron las actividades de ayuda humanitaria".

En cuanto a las expectativas de la población de la región por parte de la comunidad internacional, Kesmen dijo que los habitantes esperaban que la asistencia financiera de la comunidad internacional, especialmente de Turquía y otros países musulmanes, sirviera para hacer crecer la economía de la región y la educación de su población.

Al final de la entrevista, Kesmen destacó la importancia de la educación citando las palabras de Hadji Murad, el personaje principal de la novela corta del escritor ruso León Tolstói, publicada en 1917: "Esta lucha por la independencia fue hecha por nosotros, sin embargo, los hijos de los que no están en esta lucha gobernarán este estado en el futuro. Porque, cuando estábamos luchando, sus hijos recibieron una buena educación. Por lo tanto, debemos prestar la atención necesaria a la educación de nuestros hijos".

*José Ricardo Báez G. contribuyó a la redacción de este reportaje especial.

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