Ni el terrorismo ni los desastres naturales dejan tantas víctimas en Pakistán como la falta de agua potable.
De acuerdo con la ONU, el consumo de agua contaminada lleva a varias enfermedades transmitidas por este líquido que contribuyen con el 40 % de las muertes en ese país cada año.
El vaciado de desechos industriales no tratados, el inseguro sistema de aguas residuales, la urbanización no controlada y los residuos del agua usada en la agricultura, han reducido la calidad del agua en los últimos años, especialmente en las grandes ciudades, privando a casi dos tercios de más de 200 millones de paquistaníes de agua potable.
En muchas partes remotas del país, los pobladores tienen que recorrer varias millas para encontrar agua potable. En áreas desiertas, donde se depende del agua lluvia, no es muy raro ver a animales y pobladores compartir agua del mismo pozo.
El mes pasado la Corte Suprema de Pakistán empezó a oír un caso relacionado con el deterioro de las condiciones del agua en la provincia sureste de Sindh, particularmente en la capital Karachi, donde un gran número de ciudadanos están obligados a comprar agua potable regularmente.
La Corte Suprema convocó al ministro provincial y le pidió que tomará un vaso de agua del grifo –una medida simbólica para resaltar la grave situación de contaminación-.
También se estableció una comisión de agua por orden del tribunal, cuyo jefe tendrá los poderes de un juez del Tribunal Supremo para supervisar el sistema de distribución de agua en la provincia.
100.000 muertes anualmente
De acuerdo a funcionario del Ministerio de Salud y Unicef, más de 50.000 niños por debajo de los 10 años mueren cada año por enfermedades como cólera, diarrea, disentería, hepatitis y fiebre tifoidea.
Niveles altos de arsénico en el agua, dicen los expertos, causa diabetes, enfermedades de la piel, riñones, corazón y pies, hipertensión, defectos de nacimiento y múltiples tipos de cáncer.
“Desafortunadamente, el problema va de mal en peor mientras el número de muertes relacionadas con enfermedades trasmitidas por el agua incrementan cada año”, le dijo a la Agencia Anadolu, Ahsan Siddiqui, un experto del agua en Karachi.
Cada año, dijo Siddiqui, más de 100.000 personas –la mitad de ellos niños- mueren por estas enfermedades.
“Actualmente, Pakistán está gastando la mitad de su presupuesto nacional de salud para curar enfermedades trasmitidas por el agua. Esto sería evitado si se le diera agua potable a la gente”, afirmó Siddiqui quien ayuda a la comisión del agua.
Él sugiere algunos pasos inmediatos para mejorar la situación, que incluyen el reemplazo de las líneas de suministro de agua en descomposición y la instalación de plantas de tratamiento de agua.
El experto lamentó que no existiera el concepto de diferenciar entre el agua potable y el servicio de agua, utilizado para lavar ropa o automóviles.
Esfuerzos gubernamentales
La ministra federal de Salud, Saira Afzal Tarar, dijo que el Gobierno estaba realizando pasos para mejorar la situación.
“Plantas de filtrado de agua están siendo establecidas en las provincias de Punjab y Sindh para proveer agua potable a la gente… Adicionalmente, el Gobierno está poniendo atención para mejorar las condiciones de sanidad, especialmente en zonas rurales, donde el drenaje casero de las tuberías a menudo se junta con el de las tuberías grandes de agua", dijo Tarar a la Agencia Anadolu.
El Gobierno, dijo la ministra, está concentrado en las áreas donde se han reportado casos del virus del polio en muestras de agua.
Pakistán reportó ocho casos de polio en 2017, siendo uno de los tres países del mundo con este virus en desarrollo.
Agua limpia, dijo la funcionaria, reduciría los casos de esta enfermedad.
La calidad del agua no es el único problema de este país del sur de Asia, que también es una potencia nuclear. El agotamiento de sus recursos hídricos son motivo de alarma.
Agua embotellada
El enfrentamiento de varias décadas entre las cuatro provincias por la distribución del agua ha obstaculizado la construcción de varias presas alrededor del país.
“Pakistán necesita desesperadamente de nuestras reservas para conservar el agua, mientras la capacidad de almacenamiento actual del país se está agotando rápidamente debido a la sedimentación de presas y canales”, dijo Ghulam Murtaza, investigador senior del Consejo del Agua de Pakistán, una institución de investigaciones que opera bajo el Ministerio de Ciencia y Tecnología.
“Aún no hay una cultura de conservación del agua en Pakistán, particularmente entre los campesinos que usan 10 veces más agua de la que realmente necesitan”, añadió Murtaza.
La falta de disponibilidad de agua potable ha provocado un aumento en el número de industrias de agua embotellada, y la mayoría de las empresas proporciona agua con bajos niveles de calidad.
De acuerdo al Consejo de Pakistán para la investigación en Recursos Hídricos (PCRWR), una subsidiaria del Ministerio de Ciencia y Tecnología, más de 100 marcas – de las 111- están vendiendo agua potable insegura producida en plantas deficientes a los consumidores.
En Karachi, hogar de más de 15 millones de personas, las mafias organizadas llenan el vacío dejado por la desmoronada red del Gobierno, suministrando agua a través de camiones cisterna a más del 40 % de la ciudad a costos mucho más altos.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.