El papa Francisco dijo públicamente la palabra “rohinyá” por primera vez, al reunirse con refugiados de esta etnia en la capital, Daca, durante el segundo día de su visita a Bangladés.
Durante su visita a Birmania a comienzos de esta semana, nunca pronunció la palabra “rohinyá”, una omisión que fue criticada por grupos defensores de los derechos humanos.
Según BBC Bangala, tras reunirse con 18 musulmanes rohinyás, quienes llegaron a Daca desde los campos de refugiados, Francisco dijo, “hoy la presencia de dios está entre los rohinyás”.
Durante este tiempo, dijo que se disculpó en nombre de quienes los habían torturado.
“Nos damos cuenta que su sufrimiento es muy hondo. Todos queremos paz. Estamos trabajando para establecer la paz”, dijo el papa Francisco, según la agencia local UNB News.
Una oración especial para los rohinyás también se llevó a cabo en una iglesia tras la reunión.
La Agencia de las Naciones Unidas para las Migraciones, OIM, trabajó con líderes comunitarios en los campos de refugiados para seleccionar el grupo que representó a los rohinyás ante el sumo pontífice.
Caritas, una confederación de organizaciones de ayuda católicas, organizó el viaje del grupo a Daca al igual que su reunión con Francisco.
Iré a casa cuando seamos reconocidos como rohinyás
Jafar, un refugiado rohinyá, tenía este mensaje para el papa: “cuando decimos que somos rohinyás, somos atacados”.
“Nuestras vidas están conectadas a este título, pero solo volveré cuando seamos reconocidos como rohinyás y no seamos blanco a causa de esto”.
Añadió que a toda persona se le deben respetar sus Derechos Humanos en Birmania, incluyendo los derechos de propiedad de tierras.
Una mujer rohinyá llamada Hajera, dijo que quería conocer al papa para dar a conocer la violencia y acoso sexual en contra de las mujeres rohinyás por todos aquellos que sufrieron a manos del agresor en Birmania.
“Como mujeres, somos blancos, no podemos salir solas”.
Mohammed, un profesor de religión en Birmania, dijo que sabe que el papa alzó su “poderosa voz” ante la comunidad rohinyá, y que durante su reunión le pedirá que lo haga de nuevo.
“Ninguno de nosotros puede ignorar la ravedad de la situación, la inmensa cantidad de sufrimiento humano, y las condiciones de vida precaria de muchos de nuestros hermanos y hermanas, la mayoría de los cuales son niños, amontonados en campos de refugiados”, dijo el papa Francisco.
“Es imperativo que la comunidad internacional tome medidas decisivas para dar a conocer esta crisis, no solo trabajando para resolver la crisis política que ha llevado al desplazamiento masivo de personas, sino también ofreciendo asistencia material a Bangladés en su esfuerzo para responder efectivamente a las necesidades humanitarias urgentes”.
Escapando de la violencia
Desde el 25 de agosto, más de 621,000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado Rakaín, al occidente del país, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados se escapan de una nueva operación de seguridad en la cual las fuerzas armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras. Según Bangladés, cerca de 3,000 rohinyás han muerto en las operaciones.
Según el ministro de relaciones Exteriores de Bangladés, Abul Hasan Mahmoud Ali, quien también califico las masacres como un “genocidio”, cerca de 3,000 rohinyás han muerto en las operaciones.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados tras que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota