Roy Ramos
13 Septiembre 2017•Actualizar: 14 Septiembre 2017
Este miércoles fue declarado el estado de calamidad en la provincia de La Laguna, al norte de Filipinas, luego de que dos tormentas inundaran varios pueblos y desplazaran a miles de residentes.
El tifón Talín y el ciclón tropical Maring ocasionaron fuertes lluvias que produjeron daños en las viviendas y en terrenos rurales, y obligaron a los residentes a desplazarse a lugares seguros.
La declaración de calamidad permitirá a los funcionarios públicos aprovechar los fondos de emergencia para los evacuados e imponer una congelación de los precios de los productos básicos.
La provincia ha obtenido la autorización para usar los fondos de emergencia, de acuerdo con el portal web de noticias Inquirer.net.
Al menos 2.103 familias y más de 8.500 personas se han visto afectadas en 109 pueblos, ubicados al norte de la región, dijo el Consejo nacional de manejo de desastres y reducción del riesgo.
El Consejo también confirmó que tres personas murieron y cinco permanecen desaparecidas por un deslizamiento de tierra y una corriente de agua que barrió con varias casas a lo largo de la orilla del río.
La tormenta causó inconvenientes a los viajeros, ya que 488 pasajeros y varios buques se vararon en diferentes puertos.
El Departamento para el Bienestar Social asignó USD 11,34 millones como fondos de reserva para las víctimas de la calamidad y ya empezó las actividades de socorro en los centros de evacuación.