La economía de Turquía continuó recuperándose en la primera mitad del 2017, tras rebotar al alza en el último cuarto de 2016, anunció el Servicio a Inversionistas de Moody’s el miércoles.
“Como resultado, hemos elevado nuestro pronóstico de crecimiento a 3,7% del anterior 2,6%. Esperamos que el crecimiento en el 2018 tenga un promedio de 3,2%”, dijo Moody’s.
La economía turca creció 5% en el primer cuarto de este año, en comparación al mismo periodo en 2016; el Gobierno tenía como meta una tasa de crecimiento de 4,4% para el final del año.
Durante los últimos tres años, la economía del país se expandió 5,2% en 2014, 6,1% en el 2015 y 2,9% en el 2016.
Como fue indicado en la actualización de agosto del Pronóstico Macroeconómico Global de la compañía, Moody’s actualizó su pronóstico de crecimiento del 2017 para ocho países debido a “un fuerte desempeño de crecimiento durante la primera mitad del año”.
“Hemos elevado nuestras proyecciones de crecimiento de PIB real para China, Japón, Francia, Alemania, Italia, Corea, México y Turquía”, dijo Moody's, señalando que la economía global mantiene un fuerte impulso.
“Con indicativos claros de que la expansión probablemente se mantendrá durante el 2018 en estos países, también elevamos nuestras proyecciones de crecimiento para el próximo año”, añadió.
En junio el Banco Mundial también elevó el pronóstico de crecimiento de Turquía para el 2017 de 3% a 3,5%, mientras el pronóstico de la OCDE es de 3,4%.
Factores de recuperación
Moody's dijo que los indicadores de alta frecuencia disponibles hasta el momento han mostrado un desempeño más fuerte de lo esperado, impulsado por factores como la recuperación del turismo desde Rusia e Israel, y las medidas de estímulo del Gobierno como recortes tributarios y esquemas de garantía de créditos.
Más temprano este año el Gobierno turco redujo el impuesto especial de consumo de 6,7% sobre los electrodomésticos a cero, y rebajó el impuesto al valor agregado de 18% en muebles, a 8% por un tiempo limitado, buscando estimular la demanda interna.
En marzo el Gobierno también introdujo un nuevo esquema para un fondo de crédito garantizado (FCG), el cual busca ayudar a las pequeñas y medianas empresas a obtener créditos mediante bancos, proveyendo a la Tesorería una garantía sobre las pérdidas posibles provenientes de préstamos no fructíferos.
“…Un incremento en las exportaciones debido a la mejora en la competitividad de precios y una fuerte demanda de la Unión Europea, contribuyeron a disminuir un poco las tensiones internas tras el referendo de abril”, expresó Moody's.
La agencia también dijo que la lira turca se había estabilizado en gran parte tras una fuerte depreciación a finales del año pasado, y a principios del 2017, y las exportaciones netas han ayudado al crecimiento, con una expansión en las exportaciones de más del 10%, mientras las importaciones bajaron.
Un dólar se cambió por 3.4520 liras turcas a las 5 p.m. hora local (14:00HMG) el miércoles; la tasa de cambio alcanzó un alto histórico de 3.94 a mediados de enero.
De acuerdo a los datos del Banco Central de Turquía, la tasa de cambio del dólar con la lira fue 3.02 en promedio el año pasado; un dólar se cambió por 2.71 liras turcas en promedio durante el 2015.
Deben continuar las medidas de estímulo
Moody's dijo que es poco probable que la tasa de crecimiento de este año pueda ser sostenida en el 2018, cuando se empiecen a retirar las medidas de estímulo del Gobierno.
“Algunas de las medidas, como los recortes tributarios a electrodomésticos y muebles, que incentivan el gasto por parte de los consumidores, y el aplazamiento de los pagos de seguridad social de las compañías en el primer cuarto de este año por lo menos, se espera que expiren en la segunda mitad de este año”, sugirió la compañía. “Al mismo tiempo, el fondo de garantía de facilidad de crédito, el cual provee el apoyo crediticio a la economía, expirará, ya que casi todos sus fondos han sido usados”, dijo, añadiendo:
“También esperamos que la inflación persistentemente alta corroa el poder adquisitivo de los hogares, lo cual seguirá poniendo presión en el banco Central para subir las tasas de póliza”.
El mes pasado, la tasa anual de inflación de Turquía bajó a 9,79%, su nivel más bajo en seis meses, debajo de un 10,9% en junio.
El Banco Central de Turquía no cambió la tasa de póliza, conocida como la tasa repo de una semana, de 8% durante la última reunión del comité de política fiscal el 27 de julio.