Política, Análisis

Las políticas británicas post-brexit para el Golfo Pérsico y Oriente Medio

La profundización de las relaciones Reino Unido-Golfo puede interpretarse no como resultado del brexit, sino como una de las oportunidades creadas por la retirada de EEUU de la región, simultánea con la salida de Reino Unido de la UE.

Muhammed Çağrı Bilir   | 25.02.2021
Las políticas británicas post-brexit para el Golfo Pérsico y Oriente Medio Además del terreno único en el que se ha mantenido históricamente en Europa, Reino Unido tiene una posición y una relación diferentes con los países del Golfo debido a su pasado colonial. (Gökhan Kurtaran - Agencia Anadolu)

ESTAMBUL

Por: Muhammed Cagri Bilir*

Las expectativas, especialmente en términos económicos, sobre el periodo post-brexit para Reino Unido eran que tendría que asumir diversos costos.

La posibilidad de quedar privado del mercado europeo y los acuerdos comerciales entre la Unión Europea (UE) y los Estados no miembros parecía respaldar esto, por lo que el escenario más probable solo podía ser que Reino Unido recurriera a entablar nuevos acuerdos comerciales y a revisar sus socios actuales.

Los acontecimientos en la política exterior británica posterior al brexit han confirmado las predicciones. Se puede mostrar como ejemplo de esto las medidas adoptadas con respecto a los Estados del Golfo Pérsico, así como la firma de acuerdos comerciales con hasta 60 países no pertenecientes a la UE y el Tratado Integral y Progresista de Asociación TransPacífico (CPTPP).

También llama la atención los pasos de Reino Unido para aumentar su presencia en el Golfo, incluidos la apertura de una base naval permanente en Bahréin e instalaciones de logística y entrenamiento militar en Omán, así como la conclusión de acuerdos de venta de armas a Arabia Saudita.

Algunos analistas señalan que, debido a la creciente necesidad de energía y los recursos limitados, Reino Unido se ha convertido en un importador neto de energía, por lo que garantizar la seguridad de los países del Golfo es vital en términos de seguridad energética y por eso tomó esas medidas.

Otra opinión dominante sobre el tema es que, durante la presidencia de Barack Obama, la prioridad de la política exterior de EEUU se trasladó a la región de Asia-Pacífico, lo que provocó un vacío de poder en Oriente Medio, que Reino Unido quería rellenar.

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Sin embargo, el punto de partida de ambos comentarios se relaciona también con la búsqueda de espacio económico de Reino Unido para el periodo post-brexit.

Por supuesto, los comentarios hechos, las razones presentadas y los resultados solo pueden explicar hasta cierto punto la profundización de las relaciones entre el Golfo y Reino Unido, por lo que se debe presentar un análisis alternativo sobre el tema desde una perspectiva más amplia.

Reino Unido actuó de una manera diferente a los otros miembros de la UE desde el establecimiento de la Comunidad Económica Europea (CEE) hasta el brexit. Ejemplos de esto incluyen el no participar en el uso de la moneda común y no adherirse al espacio Schengen.

En resumen, se benefició de los privilegios económicos que le otorgaba la UE, al tiempo que trataba de hacer el mínimo de concesiones de su soberanía para prevenir eventos que pudieran desarrollarse fuera de su control.

Además de este terreno único en el que se ha mantenido históricamente en Europa, Reino Unido tiene una posición y una relación diferentes con los países del Golfo debido a su pasado colonial.

Otro factor determinante está relacionado con el enfoque estadounidense en la región. En vista de que EEUU dejó a los países europeos solos con la crisis posterior a la Guerra Fría, Reino Unido pensó que necesitaba estar preparado para una nueva crisis como esta bajo la seguridad de una unión, por lo que lideró el establecimiento de la Política Europea de Seguridad y Defensa (PESD).

Después, cuando EEUU regresó a la región bajo la presidencia de George W. Bush con la invasión de Irak, apoyó a la superpotencia a pesar de la retórica contra la guerra que dominaba la UE.

Durante el período de Obama, la intensa presión de EEUU para que sus socios estratégicos asumieran más costos para el tema de defensa, el surgimiento de crisis regionales y el posterior abandono estadounidense a sus aliados hizo que Reino Unido tomara una posición.

Cuando se entendió que EEUU no estaría directamente involucrado en estas crisis, Reino Unido aplicó la no acción en línea con la UE o participó en algunas sanciones económicas.

Al mismo tiempo, aprovechó el vacío estadounidense y empezó antes del brexit a profundizar las relaciones especialmente con las naciones del Golfo.

El avance de las relaciones en el campo económico permitió que el volumen comercial con los países del Golfo aumentara aproximadamente 2,5 veces entre 2010 y 2016.

Las crisis en Oriente Medio también crearon graves problemas para Europa en términos de seguridad energética, terrorismo y migración.

Una situación similar continuó durante la era Trump, cuando EEUU incluso se retiró del acuerdo nuclear con Irán, que la UE apoya firmemente. Esto haría que la amenaza de Irán hacia la UE aumentara aún más.

Los resultados del enfoque estadounidense explican por qué el brexit ya no es un camino costoso y cuáles son las razones de la profundización de las relaciones Reino Unido-Golfo.

Aunque los caminos de Reino Unido y la UE están oficialmente separados, mucha gente dice que la geopolítica de la región europea no ha cambiado.

Por ello, se predice que los países europeos, que se enfrentan solos a los problemas regionales y tienen muy poca flexibilidad, no castigarán la separación de uno de los dos Estados más fuertes, especialmente en términos de seguridad, de la Unión.

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Además, a diferencia de muchos Estados miembros, Reino Unido no le debe sus relaciones con EEUU a la UE.

En otras palabras, el poder de negociación de la UE es menor al que tiene Reino Unido contra la UE.

Los resultados de las negociaciones del brexit entre la UE y Reino Unido fueron que las concesiones de las dos partes se quedaron solo en la forma y el ofrecimiento mutuo de buena voluntad y compromisos verbales para una mayor cooperación.

Reino Unido podrá desarrollar relaciones con terceros países sin las fronteras trazadas por las disposiciones vinculantes de la UE y, al mismo tiempo, podrá continuar las relaciones económicas con la UE con un daño mínimo.

Teniendo en cuenta lo expuesto anteriormente, la profundización de las relaciones Reino Unido-Golfo puede interpretarse no como resultado del brexit, sino como una de las oportunidades creadas por la retirada de EEUU de la región, simultánea con la salida de Reino Unido de la UE.

La retórica de Biden tras las elecciones, similares a la retórica neoliberal de Obama, indican que EEUU restablecerá las relaciones con sus aliados tradicionales.

En un escenario en el que EEUU presione a sus socios a asumir los costos de las crisis regionales a través de las instituciones internacionales, Reino Unido profundizaría aún más sus relaciones con los países no pertenecientes a la UE y del Golfo, incluidos Turquía y Egipto.

Esto no significa que Reino Unido regresará a la región con el entusiasmo de liderarla como antes de 1971. Solo está tratando de expandir su influencia evitando costos tanto como sea posible.

*Muhammed Cagri Bilir continúa sus estudios de doctorado en el Departamento de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad de Leeds. Sus áreas de investigación son las teorías de las relaciones internacionales y la seguridad de la UE.

**Aicha Sandoval Alaguna contribuyó con la redacción de esta nota.

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